Iguazú (LaVozDeCataratas- Kelly Ferreyra) Iguazú siempre me emociona cuando se trata de conservar al yaguareté. Ver cómo defensores, proteccionistas, ONG, fundaciones y científicos trabajan sin descanso por este felino es realmente admirable. Lo dije el sábado, en el Día Mundial de la Protección del Yaguareté, y lo repito ahora: cuando la comunidad se involucra, la conservación es posible.
Pero mientras celebrábamos, esta periodista esperaba una respuesta: ¿qué pasó con Pará y qué pasó con sus cachorros? Respuesta oficial: ninguna.
Desde las primeras apariciones de Pará en las 2000 Hectáreas pasaron más de 10 meses. Y hoy nadie —nadie— puede explicar con certeza qué fue de esos cachorros que acompañaban a la hembra. Solo enviaron una gacetilla aprobada, y nadie mas preguntó
Cuando avisamos, nadie quiso escuchar
En LaVozDeCataratas hiciemos saber de las primeras advertencias de los vecinos: Pará se acercaba a casas, atacaba perros, la situación se estaba saliendo de control. Lo contamos con responsabilidad. La respuesta fue desestimarnos, llamarnos exagerados. Recién asumieron la gravedad semanas después.
El manejo oficial: hermético, improvisado y soberbio.Todo se manejó con secretismo y que no se envíe nada a la prensa, menos a este medio.
Hagamos memoria: A Pará la soltaron en el Parque Provincial Esmeralda, dentro de la Reserva de Biosfera Yabotí, pese a que especialistas recomendaban trasladarla al Iberá. El Ministerio de Ecología ignoró esas sugerencias y avanzó con un operativo sin la transparencia necesaria.
El collar satelital mostró que Pará se mueve dentro del parque, recorriendo la reserva, pero nada, absolutamente nada, se dijo de sus crías después de la suelta. El silencio fue inmediato.
¿Qué están esperando? Y acá aparece la parte que nadie se anima a decir:
¿Estarán esperando que, al ser Pará una hembra joven y reproductora, se aparea con el macho Yabotí, tenga nuevas crías, y entonces sí puedan mostrar ese nacimiento como un “gran logro”?, ¿Ese es el plan?, ¿Reemplazar el silencio actual con un anuncio triunfal más adelante?. Porque si esa es la apuesta, es cruel y es peligrosa.
Y los cachorros … ¿dónde están?
Los que trabajaron de verdad, y los que callaron
Mientras organizaciones serias trabajaron día y noche en las 2000 Hectáreas, el Ministerio de Ecología eligió ocultar, minimizar. Hoy nadie exige explicaciones. Nadie pide pruebas. Todos repiten la versión oficial sin cuestionar.
La verdad incómoda
Lo digo sin vueltas: el caso Pará se manejó mal desde el principio.
Faltó planificación y faltó respeto por la gente que trabaja de verdad en conservación. Y cada vez que esta periodista pidió información, eligieron ignorar, bloquear o advertir internamente que “Kelly está preguntando”.
Pero no voy a dejar de preguntar. Porque callar es encubrir, y en este caso, hay demasiados vacíos.
Soy simplemente una periodista que pregunta:
¿Dónde están los cachorros de Pará?
De ella sabemos que su señal indica que recorre el Parque Provincial Esmeralda, pero…
¿Dónde están sus cachorros?
¿Qué pasó con ellos desde el momento de la suelta?
¿Hay informes técnicos?, que sepamos el Ministerio de Ecología no cuenta ni con científicos ni con equipos, menos con estadisticas sobre el manejo de felino. Si me equivoco por favor pido que me demuestren lo contrario. Lo único que se es que «ellos se ocuparían en adelante».
¿Se los buscó?
¿Por qué nunca se publicó nada concreto?
Se habla mucho del yaguareté, pero la transparencia se maneja como si fuera un secreto de Estado.
La conservación no se defiende con discursos: se defiende con verdad, con datos y con responsabilidad.
Hasta que alguien explique lo contrario, lo diré con claridad:
Perdimos los cachorros de yaguareté por decisiones erradas, por ocultamiento y por soberbia institucional.
*Kelly Ferreyra, Periodista. Directora de LaVozDeCataratas





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