Prevención, diagnóstico temprano y acceso al tratamiento: claves para evitar muertes por VIH/SIDA
En el marco de las acciones de concientización sobre VIH/SIDA, el bioquímico Javier Marx dialogó sobre los desafíos actuales de la salud pública y remarcó que, a diferencia de décadas pasadas, hoy nadie debería morir a causa del VIH, siempre que la infección sea detectada y tratada a tiempo.
Marx explicó que los objetivos centrales de la salud pública se apoyan en dos pilares fundamentales: aumentar la esperanza de vida con calidad y reducir las muertes evitables. En este último punto, subrayó que la mortalidad asociada al SIDA es completamente prevenible.
“Hoy el SIDA no es sinónimo de muerte, como lo fue en los años 80 y 90. Una persona que adquiere VIH, si se diagnostica y se trata oportunamente, puede vivir una vida normal como cualquier otra persona”, destacó.
Diagnóstico tardío: el principal obstáculo
Uno de los problemas más graves continúa siendo la detección tardía de la infección. Según Marx, cerca del 50% de los diagnósticos llegan demasiado tarde, cuando la persona ya presenta síntomas o complicaciones severas.
“La infección por VIH no es lo mismo que el SIDA. VIH es el virus; SIDA es la evolución avanzada y grave de esa infección cuando no se diagnostica ni se trata a tiempo”, explicó.
El especialista remarcó que la infección suele ser silenciosa, sin síntomas visibles, lo que provoca que muchas personas no se realicen controles periódicos. Cuando finalmente consultan, ya presentan un deterioro irreversible del sistema inmunológico.
“El virus destruye progresivamente nuestras defensas y nos vuelve vulnerables a infecciones que, en una persona sana, no generarían ningún problema”, señaló.
Incremento de casos tras la pandemia
Marx advirtió que, tras la pandemia de COVID-19, se observa un aumento no solo en el VIH, sino también en otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), un fenómeno registrado a nivel regional y global.
Prevención: el recurso más simple y eficaz
El bioquímico destacó que la principal vía de transmisión continúa siendo la relación sexual sin protección.
En cuanto a las herramientas de prevención, enfatizó el rol fundamental del preservativo:
“Tenemos una herramienta grandiosa, económica y altamente efectiva para prevenir el VIH y la gran mayoría de las ETS: el profiláctico. Su uso constante y correcto salva vidas”.
Un llamado a la acción: testearse y tratarse
Para Marx, la mayor prioridad es fomentar el acceso al diagnóstico temprano:
“Las personas deben realizarse testeos periódicos. Solo así podemos evitar que la infección avance al síndrome de inmunodeficiencia”.
Recordó además que hoy existen tratamientos que permiten que quienes viven con VIH no desarrollen SIDA y lleven una vida plena, saludable y sin limitaciones.
“Debemos evitar las muertes evitables. Hoy, con los avances médicos disponibles, una persona con VIH puede tener una expectativa de vida normal. Lo que no podemos permitir es seguir detectando casos en etapas tardías”, concluyó.




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