Misiones
Forma parte del club de lectura escolar, escribe cuentos y poesías
Julieta, la niña lectora que se volvió a destacar por su pasión por los libros

A los 8 años, Julieta Francesca Álvez ya tiene un camino lector que sorprende a quienes la rodean. Por segundo año consecutivo, la estudiante de tercer grado de la Escuela N° 42 ‘República del Paraguay’, de Posadas, obtuvo el premio al mejor lector de Misiones, otorgado por Fundación Leer en la cuarta edición del “Premio al Chico más Lector”. Se trata de un reconocimiento nacional que distingue a niños y niñas de todo el país por su dedicación, su constancia y, sobre todo, por su capacidad de comprender lo que leen en la plataforma Desafío Leer.
La pequeña misionera forma parte de un proyecto escolar sólido que cada año motiva a cientos de estudiantes a acercarse a los libros y que depende del trabajo constante de docentes, bibliotecarios y familias. Su maestra, Lidia Cristina Carballo, fue quien la acompañó en paralelo a la cursada.
Carballo es la docente del único tercer grado con el que cuenta la Escuela 42. Julieta asiste a la escuela desde los primeros años del nivel primario, desde entonces demostró su evolución como lectora. La escuela, ubicada en Posadas, participa hace más de una década en la Maratón Nacional de Lectura, una iniciativa nacional que promueve hábitos lectores y que funciona como puerta de entrada al programa Desafío Leer.
Según relató Carballo, la institución tiene once grados por la mañana y once por la tarde, y prácticamente todas las aulas cuentan con su propio club de lectura, creado dentro de la plataforma. A través de un código y contraseña generado por la docente, las familias pueden ingresar desde sus casas y acompañar a los chicos en la lectura de cuentos, audiocuentos y desafíos interactivos.
“El trabajo es sostenido durante todo el año. Nosotros armamos los clubes desde mayo o junio, ni bien se abre la inscripción. Y casi el cien por ciento de los chicos que se registran se suma. De unos 300 estudiantes, alrededor de 200 participan activamente”, explicó en diálogo con El Territorio.
Cómo fortalece la alfabetización
El programa no se basa solo en la cantidad de libros leídos, sino en un aspecto fundamental para la educación actual: la comprensión lectora. Cada cuento o audiocuento está acompañado por actividades que los niños deben completar para validar su participación. Esto permite medir avances reales en el proceso de lectura, una herramienta clave en tiempos en los que las escuelas enfrentan desafíos importantes en materia de alfabetización.
“Los chicos no sólo leen. También comprenden, reflexionan y hacen actividades. Eso es lo que la plataforma evalúa. No alcanza con terminar un audiocuento: hay que demostrar que se entendió lo que se leyó”, destacó la docente. Esta metodología hizo que, con el paso de los años, la escuela lograra altos índices de participación y desempeño, especialmente en los primeros grados.
Una lectora con imaginación
Dentro de este contexto escolar, Julieta se destacó no solo por cumplir con los desafíos, sino por mostrar una conexión profunda con la lectura y la escritura. “Ella lee, escribe, hace cuentos, poesías. Tiene una imaginación increíble”, contó Carballo.
Si bien muchos alumnos de la escuela desarrollan habilidades creativas y producciones propias, la docente reconoce en Julieta una sensibilidad especial: compromiso, curiosidad y un entusiasmo que la lleva a seguir leyendo incluso fuera del horario escolar, acompañada por su familia.
La niña ya demuestra un interés fuerte por inventar historias, crear personajes y escribir versos. Para su maestra, este segundo premio consecutivo es un reflejo de su constancia y de la forma en que logró combinar lectura, comprensión y creatividad.
Un reconocimiento que impulsa
El premio otorgado por Fundación Leer no solo destaca a los estudiantes, sino también a las instituciones que sostienen el hábito lector durante todo el año. La Escuela 42 es una de las que más participación registra en Misiones y se convirtió en un ejemplo de cómo integrar herramientas digitales para mejorar la alfabetización.
Carballo explicó que los clubes de lectura permiten que las familias acompañen de manera activa el proceso que antes quedaba únicamente en la escuela. “Los padres en la casa tienen un rol importante. Les prestan el celular o la tablet para que puedan ingresar a la plataforma. Eso hace que la lectura continúe más allá del aula”, expresó.
La historia de Julieta Francesca Alvez representa el esfuerzo colectivo entre escuela, estudiantes y familias, y muestra cómo la lectura puede convertirse en una herramienta de crecimiento y descubrimiento desde los primeros años. Su segundo premio consecutivo la posiciona como una referente entre los jóvenes lectores de Misiones y como un ejemplo de que, con acompañamiento y acceso a libros de calidad, los niños pueden desarrollar todo su potencial.
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