
El inicio de 2026 estuvo marcado por un fuerte temporal en el municipio de Concórdia, en el estado brasileño de Santa Catarina, donde intensas lluvias provocaron inundaciones, daños materiales y una madrugada de emergencia para vecinos y autoridades. En apenas unas horas, el volumen de agua caída superó ampliamente los parámetros habituales y volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de amplias zonas urbanas ante fenómenos climáticos extremos.
Según datos del sistema Agroconnect de Epagri/Ciram, entre la mañana del miércoles 31 y la madrugada del jueves 1 se registraron aproximadamente 109 milímetros de lluvia. En condiciones normales, el promedio mensual ronda los 160 milímetros, lo que refleja la magnitud del evento concentrado en un corto período de tiempo.
Las áreas más afectadas fueron, nuevamente, las zonas céntricas de la ciudad. Calles como Dr. Maruri, Guilherme Helmut Arendt, Adolfo Konder, Domingos Machado de Lima, Marechal Deodoro y Travessa Antônio Bunetto quedaron completamente inundadas. A esta situación se sumaron anegamientos en distintos barrios, con viviendas y comercios que sufrieron el ingreso de agua y pérdidas materiales.
Reconstrucción y llamados de emergencia
Durante toda la noche y la madrugada, equipos de Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y autoridades municipales trabajaron de manera ininterrumpida en la atención de emergencias. Entre los edificios afectados se encuentra el Centro de Educación Infantil Dr. Júlio César Ribeiro Neves, ubicado en el centro de la ciudad.
El antiguo edificio del CNEC se inundó durante la madrugada, lo que obligó a trabajadores a acercarse de urgencia para retirar materiales y evitar mayores daños. Las aulas quedaron completamente anegadas y el agua tardó más de cuatro horas en drenar.
El impacto también se sintió con fuerza en el distrito comercial central. Numerosos locales quedaron bajo el agua y muchos comerciantes debieron acudir a sus negocios en plena Nochevieja para intentar rescatar mercadería, en una escena marcada por la preocupación y el desasosiego.


En medio de la emergencia, se registró además una situación de alto riesgo cuando una bombona de gas con pérdida fue encontrada dentro de un arroyo, arrastrada por la corriente. Bomberos intervinieron rápidamente, cerraron la válvula y dejaron el área bajo custodia de Defensa Civil para evitar un accidente mayor.
Este jueves por la mañana, el tiempo continuaba inestable en Concórdia. Si bien el pronóstico indicaba una disminución de las precipitaciones, las autoridades advirtieron que el suelo permanece completamente saturado, lo que reduce su capacidad de absorción y mantiene latente el riesgo de nuevas inundaciones ante cualquier lluvia intensa.
Además del monitoreo constante, la jornada estuvo atravesada por tareas de reconstrucción. Comerciantes comenzaron con la limpieza de los locales dañados, mientras que equipos municipales trabajaban en la remoción de lodo y la reparación de calles céntricas que quedaron cubiertas de barro tras el descenso del agua.
Santa Catarina mantiene el estado de alerta
El vicealcalde de Concórdia, Fábio Ferri, lamentó la situación que atravesó la población en el primer día del año y señaló que, pese a los trabajos preventivos, el volumen de lluvia fue extraordinario. “Siempre nos preocupa mucho comenzar el año de esta manera, pero lamentablemente Concórdia volvió a verse afectada. Era un escenario previsto, se venía trabajando, pero al final de la tarde todo empezó a confirmarse”, expresó.
El vicealcalde advirtió que el nivel del río se mantenía elevado durante la mañana del jueves y que el pronóstico obliga a sostener el estado de alerta. “Si volvemos a tener una lluvia muy fuerte, la zona central podría verse afectada nuevamente. Es devastador”, afirmó.
En ese marco, destacó el trabajo ininterrumpido de los equipos municipales durante toda la noche. “Defensa Civil no durmió ni un segundo. Los equipos estuvieron en los barrios con maquinaria pesada, ayudando a los vecinos, trabajando en el centro y monitoreando la represa. Desafortunadamente, lo que estamos viviendo es una catástrofe”, sostuvo.
Ferri también remarcó que la situación fue atípica, con reportes de viviendas inundadas en barrios elevados como Petrópolis y Portinari, zonas que históricamente no registraban este tipo de problemas. “Se rompieron grandes tuberías de drenaje, lo que provocó inundaciones en casas de lugares donde nunca, en la historia de Concórdia, había entrado tanta agua”, explicó.
Al cerrar, Ferri expresó su solidaridad con las familias que comienzan el año con pérdidas materiales y aseguró que el municipio continuará movilizado. “Estamos muy tristes, pero la naturaleza demostró ser muy fuerte. Ahora es momento de responder, apoyar a la población y seguir trabajando las 24 horas para minimizar los daños”, concluyó.




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