En un breve impasse de la exigente pretemporada que Riverlleva adelante en San Martín de los Andes, ya metido de lleno en su función como entrenador de arqueros, Marcelo Barovero tomó su celular y, a través de su cuenta de Instagram, compartió con sus más de 160 mil seguidores las sensaciones que le genera este nuevo rol.
Barovero en su regreso a River. Foto:
Prensa River
“Tan grande es mi alegría como la responsabilidad para estar a la altura de River Plate. Gracias por el cariño en este regreso!!!”, escribió Trapito junto a tres fotos que ilustran su retorno al club con el que fue campeón de la Copa Libertadores 2015: la primera, con Alberto “Tato” Montes, histórico entrenador de arqueros del staff de Gallardo -quien fue su EA durante su etapa como arquero en River- y con quien ahora comparte el equipo de trabajo; la segunda, junto a Franco Armani, actual guardián del arco millonario; y la tercera, con el propio Marcelo Gallardo, el hombre que lo repatrió para volver a integrar el CARP, esta vez desde otro rol.
Marcelo Barovero junto a Marcelo Gallardo (prensa River).
Los detalles de su regreso a River
A sus 41 años y 18 meses después de su retiro en Banfield, el cordobés nacido en Porteña, dentro del top 5 de los mejores en el puesto en los 124 años de la institución de Núñez (disputó 167 partidos entre 2012 y 2016 con 73 vallas invictas), forma parte de la reestructuración que pretende Gallardo, intentando volver a las bases de su era dorada. Y qué mejor que contar con el #1, aunque sea desde otro rol, que se agigantó en la Copa Sudamericana 2014, en la Copa Libertadores 2015 y que se despidió con seis títulos y dejando una vara altísima bajo los tres palos, la cual pudo elevar Franco Armani.
«Nos une el mismo arco y los dos venimos de abajo en el fútbol, del Ascenso. Estamos marcados por una institución tan grande y los dos sentimos respeto y admiración por el otro. Es espontáneo lo que nos pasa con Franco. Y lo más importante es que el hincha nos tiene cariño a los dos y eso para el jugador es lo más lindo que hay», le había contado a Olé durante el Mundial del Clubes, lo que aumenta la expectativa en el CARP ante el reencuentro de estas dos glorias del arco riverplatense.
El abrazo entre Barovero y Armani (Prensa River).
Más allá de fundar su propia academia de arqueros, en la que se brinda un entrenamiento personalizado y de alto rendimiento para amateurs y profesionales, de diversas edades, Barovero no se alejó de Núñez. Además de haber disfrutado de la experiencia de atajar para el equipo de Leyendas, fue el encargado de brindar charlas y disertaciones en las filiales de River, transmitiendo su experiencia y recordando momentos únicos, como el penal que le tapó a Gigliotti en el Monumental, acción que marcó un antes y un después en su carrera.
Marcelo Barovero junto a Franco Armani (prensa River).
Para el propio Armani y al igual que Ledesma, Centurión y los juveniles Beltrán y Jaroszewicz, tener a Barovero otra vez en casa -su última vez oficial en el Monumental fue con Banfield y se llevó una emotiva emoción- representará nutrirse de una figura ilustre. La que les pasó el Trapito a grandes rivales y que ahora trabajará para que los arqueros de River brillen tanto como él…





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