
Desde la Asociación de Productores Agrarios de Misiones (Apam) advirtieron sobre la grave situación que atraviesa el sector yerbatero en Misiones, tras la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). La entidad alertó que la eliminación de ese marco legal generó un escenario de fuerte desequilibrio, con precios a la baja, pérdida de rentabilidad y un impacto social creciente en las zonas productivas.
Desde Apam señalaron que el mercado yerbatero es “imperfecto”. Por un lado, existen cerca de 13 mil pequeños productores, de los cuales el 80% posee menos de ocho hectáreas. Por otro, un número muy reducido de compradores concentra el poder de mercado. En ese sentido, remarcaron que dos grandes empresas correntinas concentran casi el 50% del mercado y que, sumada una firma de Misiones, superan ampliamente ese porcentaje, lo que les permite imponer precios bajos.
La entidad recordó que, tras la eliminación de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM) durante la década del noventa, el propio sector reconoció las consecuencias negativas que eso tuvo sobre la producción primaria. Como respuesta, se creó el INYM, con el objetivo de garantizar costos de producción y márgenes de rentabilidad mínimos. Sin embargo, desde Apam cuestionaron que el actual proceso de desregulación haya desarticulado ese sistema.
“Se destruyó el marco legal que ordenaba la actividad y quedamos librados a las fuerzas del mercado. Hoy pagan lo que quieren y muchos trabajadores rurales terminan migrando a Brasil para cosechar uvas porque aquí no se les puede pagar lo que corresponde”, advirtieron desde la entidad.
Desde Apam también explicaron que la mesa de negociación del INYM siempre fue compleja, pero necesaria. “Era un ámbito difícil, un verdadero campo de batalla, pero teníamos un marco legal. Si no había acuerdo por unanimidad, la Nación debía laudar. Y ese laudo siempre garantizaba, al menos, el costo de producción”, señalaron.
En esa línea, remarcaron la importancia de la unanimidad en la definición del precio. “Los únicos que vendemos materia prima somos los productores. El resto de los actores compra, no vende. Si el precio se definiera por mayoría, se fijaría un valor vil que nos dejaría afuera del sistema”, explicaron desde Apam, al tiempo que defendieron el veto como una herramienta de protección para la producción primaria.
La crisis ya se refleja con fuerza en las colonias. Desde la entidad advirtieron sobre la proliferación de carteles de venta de chacras y propiedades rurales, una señal clara del deterioro económico y social del sector. Frente a este escenario, reclamaron una salida política urgente.
“Pedimos que las máximas autoridades de la provincia se sienten con el Presidente y se resuelva esta situación. El marco legal existe y se llama Instituto Nacional de la Yerba Mate”, expresaron.
Finalmente, desde Apam reiteraron que el precio justo de la hoja verde debe ser de 50 centavos de dólar. Aseguraron que ese valor está respaldado por documentos, publicaciones y antecedentes históricos del sector. “Históricamente sostenemos ese precio y está respaldado por todos los registros. Incluso, en varios períodos estuvimos por encima de ese valor”, concluyeron.





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