Iguazú (LaVozDeCataratas-Kelly Ferreyra) La venta de ingresos a los Parques Nacionales volvió a quedar en el centro de la polémica, esta vez por graves falencias en el sistema de comercialización online, particularmente en el Parque Nacional Iguazú, donde durante años funcionó un mecanismo vulnerable que permitió maniobras fraudulentas con tickets exentos y a valor cero.
El sistema de venta y control de accesos de los Parques Nacionales funciona bajo el Sistema de Emisión de Tickets Electrónicos y Control de Acceso (S.E.T.E.C.A.), una plataforma que depende, exclusivamente de la Administración de Parques Nacionales.
Pese a las reiteradas advertencias sobre sus fallas estructurales y falta de validaciones básicas, el sistema no fue actualizado en tiempo y forma, lo que permitió durante años la carga de datos falsos —correos inexistentes, DNI genéricos como “000000000” y teléfonos inválidos— sin ningún tipo de control automático.

La fragilidad de S.E.T.E.C.A. ya había sido señalada desde distintos sectores, pero las licitaciones para su modernización fueron demoradas o cayeron, prolongando el uso de una herramienta obsoleta para uno de los principales atractivos turísticos del país.
Recién en el Ejercicio 2025, la Administración de Parques Nacionales avanzó con una licitación formal para el sistema:
el Expediente EX2025-106624942-APN-DAD#APNAC, que contempla la adquisición de 2.500.000 tickets soporte para utilizarse en el ámbito del S.E.T.E.C.A., tanto en modalidad en línea como fuera de línea, mediante el sistema COMPR.AR.
Según lo establecido en el propio pliego, la concesionaria, en este caso Iguazú Argentina SA, actúa como agente de percepción de la tarifa de acceso, por cuenta y orden de la Administración de Parques Nacionales, una condición que, en la práctica, no se refleja en el acceso ni en la gestión del sistema de emisión y control de entradas.
Como ocurre en cualquier actividad privada regulada por el Estado, la operación y administración del acceso debería estar acompañada por un control compartido del sistema, garantizando transparencia, trazabilidad y controles cruzados. Sin embargo, quienes operan diariamente el parque no cuentan con acceso al sistema, pese a ser responsables del funcionamiento del área Cataratas.
Tickets a $0, datos falsos y una estafa silenciosa
El punto más sensible del sistema era la posibilidad de comprar entradas exentas, para jubilados o residentes locales (iguazuenses) con valor $0, una opción legítima en origen, pero fácilmente manipulable.

Fallas técnicas detectadas De acuerdo a verificaciones realizadas por LaVozDeCataratas, el sistema permitía:
• La compra de entradas exentas, jubilados y residentes locales con valor $0 sin verificación posterior.
• El ingreso de correos electrónicos inexistentes o genéricos.
• La carga de números de DNI inválidos, como secuencias “000000000”.
• La omisión de validación de números telefónicos reales.
Estas deficiencias evidencian la ausencia de reglas de integridad de datos, validación por formato, autenticación de identidad o trazabilidad del usuario que realiza la operación.
Impacto operativo: estafas y uso indebido del sistema
Esto permitió que estafadores utilizaran el sistema para emitir entradas gratuitas, correspondientes a categorías exentas, y luego cobraran dichos accesos a turistas extranjeros, apropiándose del dinero.
Se trata de una operatoria que no hubiera sido posible en un sistema con:
• validación automática de identidad,
• correlación entre tipo de ticket y nacionalidad,
• o auditoría preventiva en tiempo real.
Auditoría, despidos
La maniobra salió a la luz tras una auditoría interna realizada por la concesionaria Iguazú Argentina SA, iniciada en junio de 2025, que detectó estas prácticas, y habrían sido despedidos.
Recién después de presentada la denuncia, Parques Nacionales eliminó del sistema la opción de compra de tickets exentos, jubilados y residentes para Cataratas del Iguazú, una medida correctiva, pero claramente reactiva.

Lo llamativo es que en otros parques nacionales, como Glaciares, estas opciones siguen activas, lo que vuelve a poner en duda la coherencia y seguridad del sistema a nivel nacional.
Un problema advertido… y nunca resuelto
Vale aclarar que la actualización del sistema depende exclusivamente de la Administración de Parques Nacionales, y no de la concesionaria, lo que vuelve a centrar la responsabilidad en el organismo nacional.
Transparencia, control y tecnología: una deuda pendiente
El caso expone algo más profundo que una estafa puntual: deja al descubierto un sistema obsoleto, sin validaciones mínimas, incapaz de prevenir fraudes y poco transparente para un destino que recibe millones de visitantes al año.
Mientras Cataratas del Iguazú se promociona como uno de los bastiones naturales del mundo, el acceso al parque sigue sostenido por una plataforma frágil, que ya demostró ser permeable al engaño.
*Kelly Ferreyra, Periodista. Directora de LaVozDeCataratas





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