«No sólo fuiste un técnico. Sos alguien importantísimo para mí…». Después de 14 partidos sin poder convertir, Sebastián Driussi cortó la sequía justo a tiempo. En lo futbolístico, porque en tiempos de renovación era necesario amigarse con la red. Y en lo personal, el abrazo con Marcelo Gallardo en medio del festejo del 2-1 parcial de River fue la última muestra agradecimiento a una persona a la que valora como mucho más que un técnico, tal como lo manifestó en el posteo de despedida que le dedicó luego de la victoria frente a Banfield.
«Gracias por cada consejo. Por todo lo que me dejaste adentro y afuera de la cancha. Agradecido para siempre». El posteo del Gordo durante la madrugada del viernes, además de ser el primero de los jugadores que conforman el plantel en expresarse en redes más allá de algunos reposteos de publicaciones como lo hicieron Germán Pezzella y Fausto Vera, fue el cierre de una jornada agridulce para el delantero que festejó por primera vez con la 9 en la espalda.
A la espera del nuevo DT, sacarse la mufa le permitirá encarar el nuevo proceso con las ilusiones renovadas. Sin embargo, tendrá que convencerlo en un contexto adverso teniendo en cuenta que fue uno de los principales apuntados por los hinchas a la hora de los silbidos.
En la previa, cuando la voz del estadio anunció el 11 inicial, Driussi estuvo dentro del grupo de los reprobados por los hinchas. Aunque es cierto que el ruido tuvo una intensidad menor en comparación a otros protagonistas como Facundo Colidio, Paulo Díaz y Kevin Castaño, sabe que tendrá que recomponer su relación con ese hincha que clamó por su regreso a casa aun cuando no se concretaba y que pasó de la ilusión a la decepción por el nivel que viene mostrando en la ofensiva.





//






