
Los ex agentes Iván y Alejandro Arrieta, Adolfo Guirula y Diego Correa, detenidos en la cárcel de Loreto hace cinco meses por una causa caratulada como “sedición” y “conspiración”, iniciaron una huelga de hambre en reclamo a la “falta de respuestas” por parte del juez Fernando Verón.
La medida de fuerza se conoció a partir de un comunicado fechado el 21 de marzo, con la firma de los cuatro policías detenidos, donde manifiestan: “Iniciamos huelga de hambre sólida en reclamo por nuestras detenciones arbitrarias. Retraso en las tramitaciones, imparcialidad, violación de los derechos a la defensa y violación a los derechos humanos”.
Luego, argumentan: “Consideramos que es necesario tomar esta medida drástica sobre nuestra situación y exigir justicia. El objetivo es que se tomen cartas inmediatas con respecto al tiempo ya transcurrido de nuestras detenciones indebidas”.
A su vez, aseguran estar “dispuestos” a mantener la huelga por tiempo indeterminado, hasta que “se resuelva de manera justa y fiable”.
Mediante la misiva, también solicitaron mantener en conocimiento de la medida al juez interviniente, Fernando Verón, como así también a sus familias y a sus abogados defensores.
Finalmente, apuntaron: “Hacemos responsable al Juzgado de Instrucción III y al Servicio Penitenciario Provincial por posibles represalias, amenazas, malos tratos y traslados de unidad penal”.
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