La Comisión de Transporte y Movilidad Urbana analizó los proyectos presentados y dictaminó la implementación de un marco normativo para el servicio de transporte privado, particular y oneroso de pasajeros. En consecuencia, el Concejo Deliberante de Oberá aprobó una ordenanza que unifica, regula y legaliza la prestación del servicio de taxis, remises, Uber y otras opciones a las que se accede por celular.
La ordenanza declara a esta actividad como un servicio privado de interés público, abarcando a los vehículos con capacidad de hasta cuatro personas, independientemente del método de acceso al servicio. De esta manera, la regulación impacta tanto en los sistemas tradicionales, como taxis y remises, como en las plataformas digitales de transporte.
Un marco normativo adaptado a los tiempos modernos
Cabe destacar que la regulación del sector data de 1993, en un contexto en el que internet no tenía la masividad actual. Con el avance de las plataformas digitales y la creciente desregulación del sector, se volvió imperativo establecer un marco actualizado que garantizara la convivencia de los distintos modelos de transporte.
Uno de los aspectos clave de la nueva normativa es la flexibilización de los requisitos de habilitación para vehículos y choferes, así como la exención de tributos durante el primer año de operación. Esto busca fomentar la incorporación de nuevas tecnologías y asegurar que todos los prestadores cumplan con reglas equitativas.
El concejal oficialista Maximilian Binder resaltó que la iniciativa simplifica el control del servicio y favorece a los transportes habilitados con la exención de tributos. «Se permitió el ingreso de nuevas tecnologías que ya funcionan en todo el mundo, generando una fuente legítima de trabajo. Es fundamental garantizar reglas equitativas para todas las modalidades, asegurando la seguridad del usuario y permitiendo que elija el servicio más conveniente», explicó Binder.
Un consenso político para modernizar el transporte
La concejal opositora Mara Frontini también se manifestó a favor del proyecto y destacó el trabajo realizado durante diez meses para unificar las tres iniciativas presentadas en mayo del año pasado. «Este marco permite la coexistencia de todos los sistemas. Seguramente surgirán nuevas problemáticas en el futuro, pero este es un paso clave para ordenar y modernizar el servicio», afirmó.
En este contexto, la adaptación de los remiseros tradicionales a una nueva realidad social y tecnológica será un desafío importante. La integración de tecnología en el sector implica cambios en la manera en que se capta y presta el servicio, y requerirá una evolución en la forma de operar de los actores tradicionales.
El presidente de la Comisión de Transporte y Movilidad Urbana destacó el consenso alcanzado y el trabajo conjunto con todos los sectores involucrados. «La normativa reemplaza una regulación vigente desde 1993, simplificando el control del servicio y favoreciendo a los transportes habilitados con la exención de tributos. Se permitió el ingreso de nuevas tecnologías que ya funcionan en todo el mundo, generando una fuente legítima de trabajo», destacó Binder.
Un equilibrio entre innovación y regulación
Con la aprobación de esta ordenanza, Oberá se suma a otras ciudades que han decidido regular los servicios de transporte privado a través de plataformas digitales, estableciendo reglas claras y garantizando un equilibrio entre innovación y regulación.
La clave estará en su implementación y en la capacidad del sector para adaptarse a un nuevo esquema normativo que, si bien flexibiliza ciertos requisitos, también exige el cumplimiento de normativas de seguridad y calidad. A largo plazo, la regulación podría beneficiar tanto a los prestadores tradicionales como a los nuevos operadores, consolidando un sistema de transporte más moderno, seguro y eficiente para los usuarios.