«De a poco, Álvaro Montoro (17años) y Maher Carrizo (19 años) van aprendiendo a comportarse como profesionales a base de buen juego. Nosotros los acompañamos, pero es esfuerzo y mérito de ellos”.
AMDEP4657. BUENOS AIRES (ARGENTINA), 02/04/2025.- El entrenador Guillermo Barros Schelotto de Vélez reacciona este miércoles, en un partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores entre Vélez Sarsfield y Peñarol en el estadio José Amalfitani en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
En los pibes, Vélez encontró la respuesta. Y Guillermo Barros Schelotto, lo reconoce. Sonríe, está feliz tras vencer a Peñarol en un partido donde “la importancia del triunfo era superlativa” por ser el debut en Copa Libertadores. Y, además, por el gran rendimiento de “juveniles que vienen dando respuesta, que hoy fueron clave en los goles”.
Si bien el entrenador entiende que “Vélez lo ganó por la convicción de querer ganarlo”, tanto Maher Carrizo como Álvaro Montoro tuvieron rol protagónico. “Dos chicos que hoy jugaron contra jugadores internacionales y hasta contra algunos de la selección de Uruguay y me pareció que la convicción que se vio en los últimos minutos fue buena”. Una muestra de caracter que “los acerca más a convertirse en profesionales”. A pesar de que ambos se lucieron, todos los flashes apuntan a Montoro. El pibito de 17 años “en el cual todos tenemos muchas expectativas”, y que convirtió, sobre el final del partido, el gol de la victoria.
. BUENOS AIRES (ARGENTINA), 02/04/2025.- El entrenador Guillermo Barros Schelotto de Vélez celebra este miércoles, al final de un partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores entre Vélez Sarsfield y Peñarol en el estadio José Amalfitani en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
En el análisis general del rendimiento de su Vélez, Guillermo valoró que el equipo salió a ganar. “Considero que ganamos porque salimos a ganar. Por esa convicción que tuvimos desde el minuto cero para insistir y llegar por todas partes”. Y el hecho de que Peñarol haya arrancado arriba en el marcador, revalida que la insistencia que pide GBS, de a poco, el equipo la empieza a adquirir: “Hay muchas veces que el rival se defiende y no podemos venir acá y quejarnos de que el equipo rival se defendió: tenemos que trabajar en las jugadas y seguir insistiendo en no frustrarse en el error”.