Después de la caída de la actividad de 1,7% el año pasado, los economistas privados estiman un alza del Producto Bruto Interno (PBI) en torno al 5% para este año. Si bien la recuperación es heterogénea y despareja, la mayoría de las proyecciones indican que el país podría sostener el crecimiento durante los próximos años.
Un trabajo difundido por la consultora Moiguer maneja un escenario de crecimiento del PBI de 3,5% en promedio para los próximos cinco años y un porcentaje similar de expansión para el consumo.
En exportaciones esperan un avance 5,7% y en inversiones, del 7,8%. Detrás de esto hay una consolidación de un modelo que ya está despuntando, donde la energía y la minería ganan protagonismo.
Así, la consultora calcula un potencial de exportaciones anual del sector oil and gas de US$ 30.000 millones, US$ 25.000 millones para servicios, otros US$ 13.000 millones para la minería y US$ 61.000 millones para agronegocios.
Esto llevará a reconfigurar el modelo la geografía económica de Argentina, donde, según el informe de Moiguer, ganaran preponderancia regiones que hasta ahora estaban en un segundo plano. En 2004, el corredor central del país, una medialuna que se extiende desde el norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y Córdoba y centro de Mendoza explicaba el 74% del producto bruto interno y congregaba al 85% de la población económicamente activa.
La proyección al 2030 muestra un cambio de lógica, con un Eje Andino concentrado en energía y minerales; el Eje Pampeano con el agro y el Eje Patagónico con energía y data centers. La consecuencia de esto será que el corredor industrial del AMBA perderá peso.
«Este giro reconfigura el mapa productivo del país«, sostiene el informe. Y señala que también se produce un «correlato social»: al medir las expectativas por región, son más positivas en el interior del país que en el AMBA. Hoy seis de cada diez argentinos cree que el país va a estar mejor en los próximos 12 meses, un repunte de 9% contra el resultado de 2024.
Los números varían por provincias: en Salta el optimismo llega al 72%, en Mendoza, al 63% y en Neuquén al 60%, mientras que en GBA cede al 47%.
El rol del RIGI
Un informe de la escuela de Gobierno de la Universidad Austral detalla que el 97% de las inversiones presentadas hasta ahora en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) están enfocadas en Energía y Minería, «con una fuerte predominancia en Oil & Gas y litio que pone de relevancia el rol del país como un jugador clave en el suministro de energía y minerales estratégicos».
Según la investigación liderada por Sofía del Carril, al 24 de febrero de 2025, ya se han recibido diez solicitudes de inversión por un total de 11.593 millones de dólares, con la siguiente distribución:
55% destinado al sector energético, con un 93% concentrado en Oil & Gas. 42% a minería, con el litio como protagonista absoluto (75% del total minero).
3% a siderurgia, con proyectos como la planta industrial en San Nicolás.
“Los proyectos energéticos representan el 55% del monto de las inversiones propuestas y se concentran principalmente en la explotación de Vaca Muerta, a través de un nuevo oleoducto que atravesará las provincias de Neuquén, Río Negro y Buenos Aires y un buque de licuefacción para la producción de GNL», resumen.
«El otro foco es sin duda la minería (aproximadamente 42% del monto de las inversiones propuestas), con iniciativas en Salta, Catamarca y San Juan propuestos por empresas de capitales extranjeros. Aquí destacan proyectos sobre litio, uno de los minerales críticos de nuestra época por su relevancia para la transición energética y sus usos para la industria tecnológica, y de oro y cobre en San Juan”, explica Sofía del Carril, directora ejecutiva del Centro de Estudios de Gobernanza Global de la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral.