Misiones
Misiones registra más de 10.900 personas con diabetes, la mayoría mayores de 40 años
En la provincia de Misiones, 10.914 personas están registradas con diagnóstico de diabetes. Según los datos del Programa Provincial de Diabetes, el 89,3 por ciento corresponde a personas de entre 40 y 100 años, lo que equivale a 9.742 casos. Además, se identificaron 1.095 pacientes entre los 20 y 39 años, lo que representa el 10 por ciento, mientras que 77 personas tienen menos de 20 años, es decir, el 0,7 por ciento del total.
«Según datos de la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) 2018 , la prevalencia de la diabetes en Misiones fue 12,5%, siendo más frecuente en hombres que en mujeres. En Misiones se constataron según estos registros que la diabetes mellitus es más frecuente en personas de mayor índice de masa corporal, mayor edad, sexo femenino, sedentarismo y con bajo nivel de instrucción», precisó la médica Elizabeth Méndez, coordinadora del programa.
A pesar de esta tendencia, la especialista advirtió que también se observan diagnósticos en personas más jóvenes, incluidos adolescentes y niños. En este sentido, explicó que el aumento de los casos en edades tempranas está estrechamente vinculado al crecimiento de la obesidad y la falta de actividad física. «La detección de diagnósticos suele aumentar a partir de los 35 años, pero puede presentarse en edades más tempranas si existen factores de riesgo adicionales».
Riesgos de otras enfermedades
En la misma línea, la profesional indicó que las personas con diabetes, -especialmente diabetes tipo 2- tienen un mayor riesgo de desarrollar otras enfermedades. Algunas de las más frecuentes incluyen: obesidad, hipertensión arterial, dislipidemia, enfermedades cardiovasculares, enfermedad renal crónica, retinopatía diabética, neuropatía diabética y pie diabético.
«El tejido adiposo en exceso contribuye a la resistencia a la insulina, dificultando el control de los niveles de glucosa en sangre. La obesidad también se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico. Aproximadamente el 70% de las personas con diabetes tipo 2 también tienen hipertensión y las dos enfermedades juntas aumentan significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular y renal. Un mal control de la presión arterial puede llevar a complicaciones como infartos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia renal», enfatizó la médica.
A su vez, sobre la dislipidemia añadió que muchas personas con diabetes presentan niveles altos de colesterol LDL – lo que comúnmente se conoce como «malo»- y triglicéridos, junto con niveles bajos de colesterol HDL -bueno-. Esto favorece la acumulación de placas en las arterias y aumenta el riesgo de aterosclerosis.
Según mencionó la diabetóloga, los pacientes también presentan hasta el doble de probabilidad de sufrir infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca, debido al daño que los altos niveles de glucosa provocan en los vasos sanguíneos. La enfermedad renal crónica también es una consecuencia frecuente, ya que la diabetes es la principal causa de insuficiencia renal y de ingreso a diálisis. El mal control de la glucosa y la presión arterial daña progresivamente los riñones, lo que puede derivar en la necesidad de diálisis o trasplante.
Otras complicaciones comunes incluyen la retinopatía diabética, que afecta los vasos de la retina y puede provocar ceguera si no se trata a tiempo; la neuropatía diabética, que daña los nervios y produce pérdida de sensibilidad, especialmente en pies y manos; y el pie diabético, resultado de la combinación entre daño nervioso y mala circulación, que puede ocasionar infecciones graves y amputaciones en casos avanzados.
Sedentarismo y mala alimentación
«El estilo de vida juega un papel clave en el desarrollo de la diabetes tipo 2. Algunos factores determinantes son: alimentación inadecuada, sedentarismo y aumento de obesidad en la población joven».
En este contexto, la médica diabetóloga advirtió que el aumento de la obesidad en la población joven está estrechamente relacionado con el consumo elevado de alimentos ultraprocesados y la falta de actividad física. Según explicó, estas condiciones generan que la diabetes tipo 2, antes propia de adultos, hoy se diagnostique en adolescentes y jóvenes. También señaló que un estilo de vida sedentario, sumado al mayor tiempo frente a pantallas, favorece el sobrepeso y la acumulación de grasa abdominal, factores que contribuyen a la aparición de la enfermedad.
En relación con la alimentación, Méndez indicó que las dietas ricas en azúcares, harinas refinadas y grasas saturadas aumentan el riesgo de insulinorresistencia y obesidad. «El alto consumo de bebidas azucaradas está directamente asociado con un mayor riesgo de diabetes», aseguró. Además, destacó que la falta de fibra en la dieta dificulta la regulación de la glucosa, mientras que la actividad física regular ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina.
Sobre el programa
«El Programa Provincial de Diabetes de Misiones busca garantizar el acceso a la atención médica y el tratamiento de las personas con diabetes. Algunas de las estrategias incluyen: Medicamentos gratuitos (según disponibilidad en el sistema público de salud); educación diabetológica para mejorar el autocuidado y la prevención de complicaciones y atención interdisciplinaria. Esta atención se realiza con un equipo conformado por médicos, nutricionistas, enfermeros, educadores en diabetes, podólogos , promotores de salud y personal administrativo», explicó la especialista.
En sintonía, Méndez indicó que existen dificultades específicas en el seguimiento de los tratamientos según la etapa de la vida. En el caso de los pacientes jóvenes, mencionó la falta de conciencia sobre la gravedad de la enfermedad, la baja adherencia a la medicación por ausencia de síntomas visibles y la dificultad para mantener hábitos saludables en el entorno social. Respecto a los adultos mayores, explicó que suelen presentar limitaciones físicas que afectan la movilidad y el acceso a controles médicos, además de dificultades para realizar un plan de alimentación saludable. «También hay mayor riesgo de complicaciones y polifarmacia, es decir, el uso de múltiples medicamentos», afirmó.
Recomendaciones
Incorporar ciertos hábitos desde etapas tempranas de la vida puede marcar una diferencia significativa en la prevención de la diabetes. Entre las principales recomendaciones de la médica, se destaca conservar un peso adecuado, ya que el exceso de grasa corporal incrementa notablemente el riesgo de desarrollar la enfermedad. A esto se suma la práctica regular de ejercicio físico -idealmente 150 minutos semanales- y una alimentación balanceada que incluya frutas, verduras, cereales integrales y proteínas con bajo contenido graso. También es fundamental reducir el consumo de productos con azúcar añadida, como las bebidas azucaradas, y dar prioridad al agua o a infusiones sin endulzar.
Por otro lado, aconsejan un descanso nocturno de entre seis y ocho horas favorece el buen funcionamiento del metabolismo de la glucosa. La realización periódica de controles médicos cobra especial relevancia en personas con antecedentes familiares, así como el manejo del estrés, ya que los niveles elevados de tensión emocional pueden interferir en la regulación del azúcar en sangre. Finalmente, evitar el consumo de tabaco y moderar el alcohol son medidas complementarias que ayudan a reducir aún más el riesgo.
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