
El próximo viernes, madres, hijos, amigos y vecinos de los ex policías acusados por “intento de sedición y conspiración”, se concentrarán a partir de las 8 frente al Juzgado de Instrucción Tres de Posadas a la espera de respuestas por parte del juez Fernando Verón, ante una detención que lleva seis meses y califican como “arbitraria”.
Tras la protesta policial de mayo, en octubre pasado, la Policía de Misiones junto a Cibercrimen habían descubierto un plan que se orquestaba a través de un grupo de Whastapp con el objetivo de “desestabilizar a la cúpula de la institución”.
Por ese motivo fueron detenidos y luego destituidos de la fuerza Diego Hernán Correa, Horacio Ezequiel Coutto, Iván Ezequiel Arrieta, Ramón Alejandro Arrieta, Lisandro Ramón Canteros, Joaquín Alejandro Orrego, Adolfo Basilio Guirula y Ramón Oscar Amarilla.
“Cuando nos atendió el juez Verón nos dijo que él tenía intenciones de resolver el tema de los muchachos, que consideraba que las medidas que había implementado ya se veían debilitadas, como el entorpecimiento de la investigación, porque ya no son policías… Y bueno, el peligro de fuga él lo puede controlar con medidas de prohibición de salida del país, de la provincia, o que se presenten cada 15 días ante el juzgado”, relató un familiar de Orrego en diálogo con La Voz de Misiones, ante la posibilidad de obtener prisión domiciliaria mientras avanza la investigación.
Luego, profundizó: “Después nos dijo que él necesitaba el expediente, por lo que las familias que vivían en Posadas estuvieron yendo a averiguar en Cámara de Casación y les prometieron que esta semana iba a estar en el despacho del juez, por eso el viernes queremos movilizarnos para ver si efectivamente se está moviendo eso o fue pura zaraza para que nosotros nos quedemos más tranquilos y poder prolongar más todo esto”.
A poco más de seis meses de aquella detención, las esposas e hijos de los ex policías detenidos continúan a la espera de respuestas, ya que la causa se encuentra “congelada”, sin llamado a declaratoria ni sentencia.
Desde las primeras semanas, los familiares ocuparon espacios públicos como plazas, calles y toda manifestación existente para asistir con carteles y hacer visible su reclamo: “Liberen a los policías detenidos”, reclamo que el próximo viernes se trasladará al juzgado ubicado sobre Santa Catalina Nº 1735.
“La idea es ver si el juez tiene respuesta de esto y después de última movilizarnos a la Cámara de Apelaciones, que es donde también tienen que dar respuesta porque están demorando el trámite”, concluyó Orrego.
Ante la ausencia de avances en la causa, la semana pasada cuatro detenidos iniciaron una huelga de hambre en el penal de Loreto y una de las madres denunció que dos de sus hijos “contrajeron enfermedades como consecuencia del mal estado” en el que se encontraba una de las celdas conocida internamente como “La Pelada”.
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