La suba de aranceles que anunció Trump impactará sobre todas las exportaciones argentinas a los Estados Unidos

Donald Trump anunció un fuerte aumento de aranceles sobre las importaciones a Estados Unidos, lo que afectará de manera directa a las exportaciones argentinas. En medio de una guerra comercial global, Argentina busca negociar excepciones, aprovechando su relación estratégica con el presidente estadounidense.
Impacto en las exportaciones argentinas
La Argentina, con una balanza comercial deficitaria respecto a Estados Unidos, enfrentará un duro golpe con esta nueva medida. El impacto será especialmente notable en sectores como alimentos, químicos, plásticos, textiles, y productos como acero y aluminio, que también se verán afectados por el incremento de tarifas. En este sentido, Trump considera que los aranceles recíprocos son necesarios para proteger la economía estadounidense, incentivando a las empresas extranjeras a producir dentro de EE.UU. y reduciendo los costos de los bienes de consumo.
Un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) señala las diferencias arancelarias entre ambos países: “Argentina grava la importación en un 16% en alimentos, mientras que EE.UU. lo hace solo al 4,6%”, “en plásticos, Argentina cobra un 11% frente al 1,4% estadounidense”, y “en textiles, la Argentina tiene tarifas de hasta el 20,9% frente al 6,1% en EE.UU.”.
El desafío de Milei
El presidente argentino, Javier Milei, se enfrenta a un complejo escenario debido a esta asimetría arancelaria. Aunque tiene una alianza estratégica con Trump, será complicado negociar excepciones para ciertos productos. La industria argentina se verá directamente afectada, ya que los productos nacionales enfrentan barreras más altas que los de otros países.
Para mitigar el impacto, Milei aprovechará su relación con Trump para discutir posibles acuerdos comerciales y obtener excepciones a los nuevos aranceles. Durante esta semana, Gerardo Werthein y Luis Caputo se reunirán con representantes del gobierno estadounidense, buscando acuerdos comerciales y rebajas en las tarifas arancelarias, en especial para productos como el biodiésel y los productos agrícolas.
En este contexto, Milei tiene agendada una reunión con Trump en Mar-a-Lago, donde se discutirá no solo la política arancelaria, sino también el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que podría abrir un canal de diálogo más directo con el gobierno estadounidense sobre las restricciones arancelarias.