La Semana Santa en Misiones es sinónimo del Cerro Monje, un lugar emblemático para los peregrinos que llegan de diferentes puntos de la provincia, el país y países limítrofes. En una entrevista en FM Alto Uruguay, Jorge Piriz, coordinador del Grupo Económico de la Parroquia San Francisco Javier, compartió los preparativos para recibir a los miles de fieles que se congregarán en este importante sitio de fe.
Con más de 18 años de experiencia en el Cerro Monje, Piriz asumió hace tres semanas la coordinación del grupo y, por primera vez, se encarga de las labores organizativas para la Semana Santa. Según comentó, el desafío es grande, pero el compromiso es aún mayor. «Siempre decimos que Semana Santa en Misiones es sinónimo de Cerro Monje», indicó, destacando la importancia de mantener el lugar en condiciones para el acceso y comodidad de los peregrinos.
Uno de los principales desafíos este año ha sido el abastecimiento de agua, un problema histórico en el cerro. «El tema del agua es algo que venimos arrastrando desde hace años. Afortunadamente, hace unos años se logró una solución con un pozo en la chacra de un vecino, pero seguimos enfrentando dificultades, como el robo de cables que alimentan las bombas», explicó Piriz. A pesar de estos inconvenientes, hoy el cerro ya cuenta con el servicio de agua, tras haber resuelto estos problemas técnicos.
Sin embargo, no solo el tema del agua ha sido una preocupación. El vandalismo también afecta la infraestructura del cerro cada año. «Desde el municipio nos han ayudado mucho, pero siempre tenemos que lidiar con el robo de elementos como canillas, inodoros y cables. Este tipo de vandalismo es un problema recurrente que afecta nuestras condiciones», detalló Piriz.
A pesar de estos obstáculos, la comunidad y las autoridades locales continúan trabajando juntos para garantizar la mejor experiencia posible para los peregrinos. El municipio, junto con el grupo de la parroquia y otros colaboradores, se encarga de tareas como la limpieza del cerro, la reparación de los sanitarios y la mejora del estacionamiento. Este año, se ha decidido no cobrar entrada al cerro, sino pedir la colaboración voluntaria de los peregrinos a través de una caja, donde cada uno podrá aportar lo que desee.
En cuanto a la organización del estacionamiento, se han previsto espacios especiales para autos pequeños y colectivos, que no podrán subir al cerro debido a la falta de infraestructura adecuada. Además, se contará con un servicio de agua y apoyo logístico para garantizar el bienestar de los visitantes.
El programa religioso de la Semana Santa en el Cerro Monje será intenso y contará con actividades destacadas, como la tradicional procesión de antorchas, misas, vía crucis y adoración al Santísimo, entre otras actividades, que comenzarán el jueves por la noche y se extenderán hasta el viernes.
«Estamos trabajando con mucha dedicación y esfuerzo para que los peregrinos puedan vivir esta experiencia de fe en el Cerro Monje. La colaboración de la comunidad y las autoridades ha sido fundamental para que todo esté en condiciones«, concluyó Jorge Piriz.
Finalmente, Piriz invitó a los fieles a participar en las actividades previas a la Semana Santa, como la venta de pescado en la parroquia, una tradición que ayuda a recaudar fondos para las tareas del cerro. «Este viernes y el próximo vamos a vender pescado en la parroquia para poder continuar con nuestras labores. También, recordemos que este año no se venderá alcohol en el cerro, siguiendo una iniciativa del padre Rómulo«, destacó.
La Semana Santa en el Cerro Monje no solo es un evento religioso de gran importancia, sino también un ejemplo de trabajo comunitario y esfuerzo colectivo para preservar un lugar de fe fundamental para la región.