
Con el voto de los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador Neo; y Martín Goerling Lara, del PRO Misiones, el Senado de la Nación sancionó este viernes la Ley de Presupuesto 2026, tal como salió de la Cámara de Diputados la semana pasada.
El proyecto presupuestario del gobierno de Javier Milei se aprobó con 46 votos afirmativos, 25 negativos y 1 abstención, de la senadora salteña Alejandra Vigo, de Unidad Federal, que antes de la votación pidió permiso para abstenerse en general y en particular.
Otra vez, la tensión estuvo centrada en el artículo 30, que elimina el piso del 6% del PIB a educación y el financiamiento de fondos para ciencia y tecnología, defensa y escuelas técnicas.
El gobierno y sus aliados consiguieron que el tratamiento en particular del proyecto se votara por capítulos y no por artículos, tal como se votó en Diputados, en una estrategia que desembocó en una victoria pírrica del oficialismo en la cámara baja, por cuanto no pudo sostener el Capítulo 11 que derogaba las leyes de emergencia en discapacidad y de financiamiento universitario, que la Casa Rosada se niega a aplicar.
A diferencia de lo que ocurrió en Diputados, el Capítulo 2, que pasa la motosierra en ciencia, tecnología, educación y defensa, se aprobó con 42 votos afirmativos, 28 negativos y 2 abstenciones.
Se trata de 20 artículos, de los cuales los ocho primeros regulan contrataciones multianuales, créditos para universidades nacionales, prórroga de fondos educativos, pagos a provincias, asignaciones al Fondo Nacional de Empleo, asunción de deudas energéticas, fondos para bosques nativos y aportes internacionales.
El más controvertido es el artículo 30, que deroga varias disposiciones que establecen pisos mínimos obligatorios de financiamiento: el artículo 9° de la Ley de Educación Nacional, que fija el 6% del PBI como inversión mínima; los artículos 5°, 6° y 7° de la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que establecen un aumento progresivo hasta el 1% del PBI en 2032; el artículo 52 de la Ley de Educación Técnico Profesional, que asigna al menos el 0,2% de los ingresos corrientes para el sostenimiento de unas 1.500 escuelas técnicas de todo el país; y el inciso 1 del artículo 4° de la Ley del Fondo Nacional de la Defensa (Fondef), que fija una asignación específica del 0,8% para reequipamiento de las Fuerzas Armadas.
Los senadores misioneros votaron el paquete completo, con la motosierra del Capítulo II para ciencia, tecnología, educación y defensa, incluido.
Inoperante
La sesión comenzó al mediodía, con un debate que por momentos escaló en el tono; especialmente, en la primera parte, cuando el oficialismo y sus aliados consiguieron imponer la votación por capítulos, que la oposición kirchnerista tachó de “ilegal” por considerar que era contraria al Reglamento del Senado y violatoria de la Constitución Nacional.
La atención en este segmento se centró en la intervención del formoseño José Mayans, de Unión por la Patria (UxP), que disparó a quemarropa contra la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, actual espada del bloque de La Libertad Avanza (LLA) que conduce el jujeño Ezequiel Atauche.
Mayans concentró en Bullrich la responsabilidad de “un tratamiento del proyecto contrario al Reglamento de esta Cámara y a la Constitución”, y chicaneó a la ministra con el caso del ex senador Edgardo Kuider, preso en Paraguay por un caso de presunto lavado de dinero, y el ex diputado José Luis Espert, que enfrenta una causa federal por financiamiento narco.
“Vos que eras ministra de Seguridad no sabías que le estaban pagando a Kueider, no sabías que a Espert lo financiaban los narcos, totalmente inoperante y ahora venís acá”, arremetió el formoseño.
Bullrich no devolvió el guante hasta el final, cuando cerró la lista de oradores. La ex ministra no dirigió su artillería contra Mayans y concentró el fuego sobre los gobiernos kirchneristas que siguieron a la debacle de 2001 y la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, donde ocupó la cartera de Trabajo.
“Durante décadas empujaron a la Argentina de crisis en crisis, con inflación, pobreza, frustración; en 2023, la inflación interanual rondaba el 200%; se devoraba salarios, jubilaciones, ahorros; el Estado se lo comía todo, estaba sobre dimensionado; sobre regulado, sin credibilidad, sin acceso a los mercados”, afirmó.
La ex ministra de Milei, defendió el proyecto de ley y aseguró que el Presupuesto 2026 del gobierno “garantiza el déficit cero”, “transparenta las cuentas públicas” y “refleja lo que los argentinos eligieron en las elecciones del 26 de octubre”.
Cheque
Goerling fue el único de los parlamentarios misioneros en hacer uso de la palabra. El senador del PRO Misiones adelantó el voto afirmativo de su bloque, aunque, enseguida, advirtió que “apoyar este Presupuesto no es un cheque en blanco”.
“Este Presupuesto le exige al gobierno responsabilidad, cumplir los acuerdos, las responsabilidades que tiene con las provincias, porque las provincias también tienen sus problemas”, argumentó Goerling y reclamó: “Que los recursos les lleguen a las provincias, que los fallos de la Corte se cumplan”.
“Gobernar es generar consensos, no se puede imponer, y menos con minoría parlamentaria”, reflexionó el misionero y aseguró que el bloque amarillo “va a marcar los límites, los atropellos, y el respeto a las instituciones”.





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