
Se profundiza el éxodo laboral hacia Brasil en municipios de la frontera misionera, con impacto en el empleo local, la economía y la organización social de las familias. En ciudades como San Antonio y Comandante Andresito, el cruce diario se volvió una alternativa extendida ante la falta de fuentes laborales del lado argentino, generada por la profunda crisis de las economías regionales. La dinámica fronteriza condiciona rutinas, ingresos y vínculos comunitarios en una zona atravesada por la cercanía geográfica con el país vecino.
El intendente de San Antonio, Fausto Rojas, abordó esta situación en diálogo con LT17 Radio Provincia de Misiones. “Muchísima gente de San Antonio pasa al otro lado a buscar trabajo, hay más de dos mil personas que a diario van y vuelven, pero muchos se quedan del otro lado”, expresó. En ese marco, vinculó el fenómeno con el cierre de comercios, la reducción de personal y la paralización de la obra pública en la localidad.
El cruce diario a Brasil condiciona la vida fronteriza
“Dentro de la difícil situación, la ventaja que tenemos es que San Antonio está pegado, entonces estos vecinos van y vuelven a diario”, explicó el intendente al comparar la situación con otros municipios más alejados. No obstante, advirtió sobre las restricciones del paso habilitado, dado que “la aduana abre a las 7 y a las 19 cierra, y mucha gente tiene que estar temprano en sus lugares de trabajo. Por eso tiene que ir por los piques para poder cumplir los horarios, y eso es triste, porque cruzan de manera ilegal”.
Además, el jefe comunal sostuvo que esa limitación genera reclamos constantes. “Luchamos para que nos habiliten más tiempo”, señaló, al referirse a las gestiones para ampliar el horario del paso fronterizo. Según planteó, la necesidad económica convirtió al cruce cotidiano en una práctica sostenida pese a las dificultades operativas.
Las consecuencias sociales alcanzan a salud y educación
“Uno ve las necesidades de la gente, muchas familias no tienen para comprarse los remedios, no le alcanza para pagar la luz”, describió Rojas, al aludir a la situación social de las familias en un contexto económico nacional complejo. También mencionó el impacto en el sistema de salud local.
En relación del panorama laboral de los jóvenes del municipio, señaló que “hoy hacer estudiar a un hijo en una universidad no es fácil. Muchos se van a trabajar antes de terminar la escuela”. Según indicó, la situación económica condiciona la continuidad educativa y la posibilidad de proyectar a mediano plazo dentro de la comunidad.
El empleo en Brasil sostiene ingresos pero tensiona al municipio
“Del otro lado hay muchísimo trabajo, y nuestros jóvenes van y están trabajando”, afirmó el intendente, no obstante, dio cuenta que en su municipio “porque hoy los costos en Argentina son muy altos y no se garantiza una infraestructura adecuada”.
Sobre la situación financiera municipal, detalló que “la coparticipación disminuyó, son pocos los que pagan los impuestos y tenemos que equilibrarnos bajando gastos”. En ese contexto, explicó que el municipio redujo el ritmo operativo ante el aumento de costos y la imposibilidad de endeudarse. Mientras tanto el cruce laboral hacia Brasil continúa como sostén para numerosas familias.




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