Fue un comienzo en el que el doctor hizo sus primeros exámenes. Con la bufanda de la suerte colgada cerca del estetoscopio y un «vayan para adelante» sellado como indicación de cabecera, Eduardo Coudetsacó sus conclusiones iniciales en la previa de su debut ante el exigente público del Monumental. Una radiografía ante Huracán en la que el 11 inicial habló por sí solo y una receta de «cagada a palos» en la última semana de trabajo a la que le extendió el vencimiento para que el paciente llamado Riverse recupere y se sienta pleno.
El Chacho, en su debut como deté de River. Foto: Emmanuel Fernández
La presión alta para forzar el error del Globo en la salida se destacó tanto en el primer tiempo como antes del segundo gol, ítem que buscará sostener con continuidad a lo largo de los 90′. Entonces, durante la obra de construcción, el deté buscó alternativas con el despliegue de Joaquín Freitas por Sebastián Driussi y el uso quirúrgico de un Juanfer Quintero que volvió tras una recuperación exprés. Mención especial para Gonzalo Montiel, que se soltó al ataque con la seguridad e inteligencia de quien asiste y también es el goleador de River en el año.
Sin embargo, Coudet está lejos del exitismo de los que ya venden asientos para la «Chachoneta». Reconoció que deben alcanzar la transformación del «equipo físico» que le gusta y que en lo mental no es sencillo el proceso de «reconversión» de cabezas, un aspecto que excluye a un joven Beltrán que es símbolo de confianza y seguridad.
El Chacho, en su debut como deté de River. Foto: Emmanuel Fernández
Con corrector en mano, la defensa sigue siendo el sector donde se necesitan los mayores retoques. Con pases hacia atrás innecesarios y salidas comprometidas en zonas donde el manual pide reventarla, River necesita ser más pragmático y corto para evitar riesgos innecesarios. Por lo pronto, el agarrón de Martínez Quarta a Caicedo, la forma en que Paulo Díaz fue a la última pelota o el descuido de Rivero tapándole la visual a Beltrán en el último remate de Blondel (que terminó salvando el pibe) son alarmas que ya venían sonando con Gallardo y que afectan al mediocampo, donde Moreno debe imponerse.
El Chacho, en su debut como deté de River. EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
A la espera de recibir a Sarmiento, el diagnóstico es claro: el paciente dio signos de recuperación, pero tiene mucho por mejorar.





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