River tiene su #9. Aunque en el último mercado de pases fue el número más pedido por los hinchas, primero Marcelo Gallardo y ahora Eduardo Coudet compartieron la postura de no salir a buscar jugadores en esa posición y Sebastián Driussi le demostró rápido al Chacho que puede ser el goleador que tanto necesita Núñez. El 1-0 gol a Huracán mezcló su capacidad para bajar unos metros a entrar en contacto con la pelota y el olfato para ubicarse donde la jugada lo requería. Sin embargo, la ilusión de los 45′ iniciales se transformó en preocupación cuando no salió a jugar el segundo tiempo.
Por haber sufrido un golpe en el tobillo derecho en el inicio del encuentro, impacto que lo dejó dolorido durante algunos minutos, en un principio, a la espera del parte médico oficial, se pensó que el cambio podía haber sido por ese motivo, teniendo en cuenta que su rendimiento no invitaba al entrenador a sacarlo en el entretiempo (en su lugar ingresó el chico Joaquín Freitas).
La incógnita fue despejada por el propio Coudet, quien a pesar de no tener tantos detalles explicó por qué el Gordo vio la parte final desde el banco de suplentes visitante del Ducó: «Viene con una pubalgia y siente dolor. Pregunté y es más sobre ese tema. Aparentemente, muscular no es nada», arrancó EC, diagnóstico que de todas formas genera incertidumbre en Núñez por el historial clínico de Driussi en los últimos meses y por tratarse de una afección cada vez más frecuente en los futbolistas y que obliga a regular cargas y realizar trabajos preventivos.
Driussi grita su gol en el Ducó. EFE.
«El doctor me pasó eso. Es el tema del pubis, a veces molesta de más y te impide hacer cosas», detalló Coudet en base a su experiencia como jugador, lo que por estas horas lo deja en duda para el choque del domingo ante Sarmiento en el Monumental.
Por lo pronto, el tanto de Driussi, con un cabezazo al borde del área chica con el arco libre tras el preciso envío desde la derecha de Gonzalo Montiel, le permitió seguir amigándose con la red. Porque con su anterior festejo ante Banfield había cortado su sequía personal de 14 partidos (su última conquista tenía como fecha el 21 de agosto contra Libertad) y en lo colectivo también le puso punto final a otra particular marca: tres meses y un día después, y con siete partidos oficiales en el medio, un delantero del Millonario pudo volver a anotar.
Para ganar, los equipos necesitan ponerles todas sus fichas al #9. Y Driussi tiene el desafío de convertirse en una opción confiable y ganadora.
El gol de Driussi contra Huracán
TNT Sports.
El anterior gol de Driussi en 2026, ante Banfield
River se puso arriba 2 a 1 ante Banfield. Fuente: TNT Sports





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