Más de 20 gendarmes y agentes aduaneros están bajo investigación. La medida genera preocupación por su impacto en el comercio fronterizo.
La Aduana de Posadas fue intervenida en las últimas horas en el marco de una investigación judicial por presuntas irregularidades vinculadas al contrabando de mercaderías y el cobro de coimas.
El operativo alcanza a más de veinte efectivos de Gendarmería Nacional y a varios agentes de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), quienes están siendo investigados por su posible participación en maniobras ilegales registradas en el puente internacional San Roque González de Santa Cruz, principal paso fronterizo entre Argentina y Paraguay.
Según trascendió, la intervención apunta a desarticular un posible circuito de corrupción que habría facilitado el ingreso y egreso irregular de mercaderías, en un punto considerado estratégico para el comercio regional.
Para garantizar la continuidad operativa, las autoridades dispusieron el traslado de personal desde otras jurisdicciones, principalmente desde Rosario, con el objetivo de sostener los controles mientras avanza la causa judicial y administrativa.
El hecho genera fuerte repercusión en el ámbito económico de Misiones, ya que la Aduana de Posadas cumple un rol clave en el tránsito de importaciones y exportaciones. Empresarios y operadores logísticos advierten que una intervención prolongada podría provocar demoras, aumento de costos y pérdida de competitividad.
En el plano político, el caso vuelve a poner en debate la eficacia de los controles en zonas de frontera y la transparencia en organismos sensibles para la recaudación y el comercio exterior.
La evolución de la investigación será determinante para establecer si se trata de hechos aislados o de una estructura más amplia de corrupción dentro del sistema aduanero.





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