El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) utiliza un programa de retorno voluntario para inmigrantes indocumentados que combina asistencia económica y traslados. La iniciativa, identificada como Project Homecoming, fue presentada como una herramienta para reducir costos operativos y ya cuenta con la participación de miles de personas.
¿Cuántos inmigrantes ya se sumaron al Project Homecoming para la autodeportarse?
El plan, que moviliza una cifra cercana a US$1000 millones, forma parte de una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump para impulsar salidas voluntarias en lugar de procedimientos tradicionales de deportación.

Según documentos internos obtenidos por CNN, 72.000 personas ya abandonaron EE.UU. mediante este mecanismo, de las cuales 37.281 se encontraban detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) cuando aceptaron ingresar al programa. Ese dato ubica a los centros de detención como uno de los principales puntos de captación de beneficiarios.
Por otro lado, la administración federal aseguró que 2,2 millones de personas se autodeportaron, aunque no quedó precisado qué indicador utilizó el gobierno para llegar a esa cifra.
“El DHS ha dejado claro en repetidas ocasiones que quienes utilizaron la aplicación CBP Home y el Project Homecoming son solo una fracción de quienes abandonaron el país voluntariamente”, dijo un portavoz de la agencia en un comunicado retomado por CNN. “Cada autodeportación con incentivos cuesta miles de dólares menos que una deportación tradicional”, agregó.
Muchas personas también pudieron haber decidido marcharse por cuenta propia sin informar su itinerario a las autoridades o sin conocer la existencia del programa. En ese contexto, la cifra de 72.000 representa el grupo de casos vinculados específicamente con la herramienta del DHS, mientras que el volumen mayor mencionado por la Casa Blanca podría abarcar otras formas de salidas no forzadas.

Cómo funciona Project Homecoming y qué ofrece el DHS
El programa propone a los inmigrantes sin estatus regular una salida coordinada del territorio estadounidense hacia su país de origen o hacia otro destino donde cuenten con permanencia legal.
La agencia también ofrece:
- Pago de US$2600 por persona: este dinero se entrega una vez que las autoridades verifican que el participante llegó efectivamente al destino previsto.
- Traslado aéreo
- Apoyo para completar la documentación necesaria para viajar
La gestión del proceso se realiza en gran medida mediante la aplicación móvil CBP Home, una plataforma utilizada para registrar la intención de salida, enviar datos personales, cargar una fotografía y seguir el estado del trámite. En determinados casos, el circuito puede incluir:
- Controles adicionales
- Formularios complementarios
- Toma de datos biométricos para revisar antecedentes y confirmar la elegibilidad del solicitante
Para quienes se encuentran detenidos, se les ofrecen documentos para aceptar el retorno voluntario o presentar la intención de salida ante un juez de inmigración.
“Tienen que elegir entre una detención prolongada y gastar mucho dinero en defender su caso o la salida voluntaria, recibir una compensación económica por irse y, posiblemente, no tener que pagar su vuelo de regreso a casa”, explicó a CNN Dara Arroyo Longoria, abogada de inmigración. “Me preocupa que la gente lo tome como asesoramiento legal del gobierno sin comprender las consecuencias”, agregó.

El argumento económico del gobierno y el ahorro por persona
El DHS sostiene que el principal fundamento operativo del programa es el recorte de costos. Según los cálculos oficiales difundidos, una deportación ejecutada por las vías tradicionales tiene un costo cercano a US$18.245 por persona, mientras que una salida canalizada a través de Project Homecoming ronda los US$5100.
El mensaje oficial remarca que, al evitar tramos más largos de detención, traslados custodiados, procesos administrativos complejos y acciones de remoción forzosa, el Estado reduce gastos y acelera los tiempos de resolución.
Esa defensa del programa fue acompañada por una campaña pública que promovió el uso de la aplicación CBP Home y la reserva de vuelos sin costo. La administración presentó estas herramientas como parte de una política orientada a incrementar el número de salidas voluntarias, en paralelo con el endurecimiento de la aplicación de las leyes migratorias dentro del país norteamericano.





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