
La quita de subsidios a la energía y la política de liberación de precios impulsada por el Gobierno nacional generan un impacto directo en las tarifas de servicios en todas las provincias. En su columna, el periodista de Canal Doce Juan Carlos Argüello advirtió que el escenario actual anticipa nuevos incrementos y exige mayor atención sobre el consumo.
Explicó que el costo de la energía mayorista registró aumentos significativos desde el inicio del proceso de desregulación. “Las tarifas de la energía mayorista tuvieron un aumento del 525% en el primer año”, señaló, en referencia al período iniciado en 2024.
El análisis incluyó también el valor de la potencia, que pasó de valores iniciales bajos a niveles muy superiores. “El precio pasó de 80 a 3.013 por kW mes, lo que representa un incremento del 3.600%”, detalló, al describir el primer impacto del cambio de esquema.
Fin de la segmentación y nuevo esquema
Uno de los puntos centrales del planteo es la eliminación del sistema de segmentación por niveles de ingresos. Según indicó Argüello, el esquema actual simplifica la estructura tarifaria, pero con mayor presión sobre los usuarios.
“Ya no hay categorías por ingresos; ahora queda el que tiene subsidio y el que no”, sostuvo. En ese sentido, precisó que quienes mantienen el beneficio acceden a una parte de la energía subsidiada, pero el excedente se paga a valor pleno. “El que no tiene subsidio directamente paga tarifa plena desde el inicio”, remarcó.
Argüello planteó que este cambio obliga a revisar hábitos de consumo. “Es necesario estar muy atentos al consumo por el impacto que tiene en las facturas”, afirmó.
Perspectivas y presión sobre las provincias
El análisis también hizo énfasis en el rol de las provincias frente a este escenario. Aunque algunas jurisdicciones intentan amortiguar los aumentos, deben afrontar costos crecientes en la compra de energía, muchas veces atados al dólar.
“Las provincias tienen que pagar la energía en moneda dolarizada, lo que genera un impacto fuerte en sus finanzas”, explicó. A su vez, advirtió que el proceso no se detiene: “Se viene una nueva etapa de incrementos que, en alguna medida, se va a trasladar al usuario”.
En ese contexto, el periodista concluyó que la política nacional apunta a sostener un esquema de precios alineado al mercado. “Nación mantiene la idea de una tarifa energética liberada”, expresó, al resumir el rumbo del sistema en los próximos meses.
En este contexto, mientras los usuarios deberán planificar con mayor cuidado su consumo energético y evaluar medidas de eficiencia para amortiguar el impacto en sus facturas, las provincias enfrentan el desafío de equilibrar sus cuentas ante los costos dolarizados. Al mismo tiempo, el Gobierno nacional mantiene la mirada puesta en consolidar un esquema de precios de energía alineado al mercado, cuyo efecto directo ya se refleja en los hogares de todo el país.





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