
La construcción de una nueva línea energética de 132 kV en la zona centro de Misiones avanza con la participación de empresas locales y un plazo estimado de dos años. El proyecto conecta Posadas con Alem y Oberá, emplea a cientos de trabajadores y apunta a mejorar el suministro eléctrico en una región con alta demanda.
El ingeniero Eduardo Genesini, propietario de la empresa constructora Pro Obra, brindó detalles sobre el avance de la obra energética que se ejecuta en la provincia. Indicó que el proyecto se desarrolla junto a otras firmas misioneras, como Hidrelco y Engar, que resultaron adjudicatarias del emprendimiento.
La línea de alta tensión tendrá un recorrido total que combina dos tramos. El primero irá desde Posadas hasta Alem con doble terna sobre una misma estructura. Luego continuará hasta Oberá con una sola línea. En total, contempla 80 kilómetros hasta Alem y otros 36 kilómetros hasta la capital del monte.
En Alem se construirá una estación transformadora con dos equipos de 44 MVA cada uno. “Esta infraestructura permitirá aumentar la potencia instalada y aliviar la carga actual del sistema eléctrico, que abastece a varias localidades de la zona centro“, sostuvo.
Genesini precisó que “la obra demandará unos 8.000 metros cúbicos de hormigón y la instalación de 660 estructuras“. Además, en el pico de actividad “se emplearán cerca de 250 trabajadores, en su mayoría misioneros. El promedio durante toda la ejecución rondará los 180 operarios”, indicó.
El empresario remarcó que la obra no solo genera empleo directo, sino también actividad económica indirecta. Talleres mecánicos, ferreterías y proveedores de insumos forman parte del entramado que se moviliza en cada localidad atravesada por el tendido.
En paralelo, explicó que “el inicio de los trabajos implica desafíos logísticos. Se deben montar obradores, garantizar el suministro de agua y energía, y organizar los distintos frentes de trabajo en zonas como Gobernador Roca, Alem y Cerro Azul“.
También destacó las exigencias ambientales actuales. Señaló que “el objetivo es minimizar el impacto sobre la vegetación nativa y reducir al máximo la tala de árboles“. A esto se suman controles en el manejo de combustibles y residuos para evitar daños al entorno.
En cuanto a los plazos, Genesini confirmó que el contrato establece una duración de dos años, aunque podrían registrarse demoras por factores climáticos. Como objetivo inicial, planteó llegar a Alem lo antes posible para habilitar un transformador que permita descomprimir el sistema eléctrico en esa zona.
Por último, subrayó la importancia de la inversión en el contexto económico actual. La obra, que ronda los 72 millones de dólares, representa una inyección significativa de recursos para la provincia y una oportunidad de desarrollo para la región.





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