La sífilis volvió a encender las alarmas en Argentina tras registrar cifras récord que reflejan no solo el aumento de casos, sino también una preocupante expansión de contagios. Con más de 55.000 diagnósticos confirmados en el último año, especialistas advierten que la enfermedad avanza de manera silenciosa y sostenida, alimentando una cadena de transmisión difícil de frenar.
El crecimiento no es reciente. Desde hace más de una década, los casos vienen en aumento constante, pero en los últimos años la curva se aceleró. Este incremento se traduce en miles de nuevos contagios que se producen muchas veces sin que las personas lo sepan, lo que complica aún más el control sanitario.
Uno de los factores clave es que la sífilis puede no presentar síntomas claros en sus primeras etapas. Esta característica favorece la propagación, ya que quienes están infectados continúan teniendo relaciones sexuales sin protección y transmiten la enfermedad sin ser conscientes de ello.
Los especialistas señalan que la cadena de contagios se sostiene principalmente por la baja percepción del riesgo y la disminución en el uso del preservativo. A esto se suma la falta de controles periódicos y el acceso irregular a estudios de detección, lo que retrasa los diagnósticos y permite que la infección siga circulando.
El impacto también se observa en mujeres embarazadas, donde los contagios pueden derivar en sífilis congénita. Este tipo de transmisión representa uno de los indicadores más sensibles para el sistema de salud, ya que puede provocar complicaciones graves en los recién nacidos si no se detecta a tiempo.
A pesar del escenario, la sífilis es una infección prevenible y tiene tratamiento efectivo. El diagnóstico se realiza mediante análisis simples y el tratamiento con antibióticos permite cortar la cadena de contagio si se aplica de forma temprana.
Frente a este panorama, los expertos insisten en reforzar las campañas de prevención, promover el uso del preservativo y fomentar el testeo regular. La advertencia es clara: sin una mayor conciencia social y un abordaje sostenido, los contagios seguirán en aumento y la sífilis continuará consolidándose como una epidemia silenciosa en el país.





//



