«Vaaamos la puta madre, Boca, Boca, Booca», arranca Miguel Ángel Merentiel, de frente a las cámaras de El Canal de Boca, con el púño apretado, la número 16 que no se sacará en ningún momento hasta el momento de ir a la ducha y la misma euforia de todos los jugadores de Boca en el Monumental. Después de un triunfo sobre River que quedará en la historia por el gol y el festejo con el Topo Gigio de Leandro Paredes. Que quedará como el Paredazo, el Arenazo o el Sifonazo. Da igual.
«Un minuto de silencio, para River que está muerto», se repite una y otra vez por parte de los futbolistas. Titulares y suplentes, grandes y chicos. También Cavani, Rodrigo Battaglia y Agustín Marchesin, los tres lesionados que acompañaron a la delegación a Núñez. Con Paredes felicitando uno por uno a sus compañeros con un abrazo.
Los jugadores celebraron de lo lindo tras el triunfazo sobre River en Núñez. Video: El Canal de Boca
Después de la selfie en el campo, siguieron los festejos en el vestuario. El desfile por los pasillos es una fiesta de jugadores abrazándose, saltando y gritando. En un momento pasan delante de unos vidrios que dan al campo de juego y se presta para más cargadas. Y cristal de por medio, Ayrton Costa ensaya su Topo Gigio.
«Vaaaamos», grita Claudio Ubeda frente a la cámara al bajar por las escaleras. Luego, espera por sus jugadores junto a su cuerpo técnico, los saluda uno por uno. A su lado está Juan Román Riquelme. Abrazo y palmadita en la nuca. «Felicidades», repite el Topo Gigio original mientras a los que van ingresando.
Dentro del camarín visitante, que fue decorado completamente de azul y oro, el Chelo Weigandt agita desde arriba de una mesa que tiene frutas y otras comidas para los jugadores. Ya sin camiseta, salta y canta, marca el ritmo a sus compañeros.
La intimidad de los festejos de Boca en el vestuario del Monumental.
«Es para vos, es para vos / gallina p… la p… que te parió», es el primer hit que suena puertas adentro. Y enseguida le deja el paso al «minuto de silencio para River que está muerto». Bareiro golpea la mesa, Javier García revolea una banqueta, el resto gira sus camisetas, tiran agua. Festejan merecidamente.
Después pasan a la música y el baile. Merentiel toma el parlante y va a buscar a «los turros», que vienen a ser Lautaro Di Lollo y Costa. Y hace que se tiren unos pasos. Él los acompaña, los demás marcan el ritmo.
El triunfo ya pasó y hay que pasar de página. Los jugadores parecen saberlo. «Yo te quiero Boca Juniors, yo te quiero de verdad / Quiero la Libertadores, y una gallina matar…», cantan todos. Belmonte, Barinaga, Javier García, Ander Herrera, Blanco, Delgado, Velasco, Brey, Arada. Todos.
La intimidad de los festejos de Boca en el vestuario del Monumental.
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