La Ministra Monteoliva y el subsecretario de Estado de EE.UU Thomas DiNanno inauguraron el Centro Regional de información sobre crimen organizado
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, junto al subsecretario para Seguridad Internacional y Control de Armamento del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Thomas G. DiNanno; el embajador de los Estados Unidos Peter Lamelas; y el secretario argentino de Lucha contra el Narcotráfico y la Criminalidad Organizada, Martín Verrier, encabezaron la inauguración del Centro Regional de Información y Análisis sobre Crimen Organizado (CRIACO), una herramienta estratégica para enfrentar el crimen organizado transnacional, particularmente el narcotráfico.
El Ministerio de Seguridad Nacional del gobierno de Argentina puso en funcionamiento el CRIACO como respuesta a las amenaza nocivas que plantea el delito organizado en la región. El Centro fungirá como un ámbito de coordinación regional destinado a fortalecer la respuesta frente a redes criminales, especialmente vinculadas al narcotráfico, en un contexto marcado por la expansión del mercado de la cocaína, el crecimiento de las drogas sintéticas y la creciente sofisticación de estas organizaciones. Mientras organizaciones criminales—tal y como el PCC, el Comando Vermelho o el Tren de Aragua—expanden sus operaciones a escala regional y global, dicho centro articulará a actores afines para hacerle frente y a estos grupos.
El subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Thomas G. DiNanno, afirmó que “el factor de éxito es la voluntad política” y destacó que tanto la administración del presidente Javier Milei como la del presidente Donald Trump cuentan con esa determinación para avanzar en la lucha contra el crimen organizado.
Durante el acto, la ministra Monteoliva señaló que el CRIACO “es la síntesis de un momento de oportunidad y pertinencia para dar respuestas a la dinámica del crimen transnacional”, y remarcó que la Argentina ha consolidado un modelo de seguridad basado en evidencia, con resultados que la posicionan hoy como el país menos violento de la región.
Los Estados Unidos de América respaldan firmemente dicha iniciativa y se comprometen a fortalecer la colaboración regional, mediante la contribución financiera a dicho centro, el cual fortalecerá nuestros esfuerzos conjuntos como socios en la coalición Escudo de las Américas para desmantelar las redes criminales y narcoterroristas. En los últimos años, Argentina y los Estados Unidos de América han profundizado la cooperación en inteligencia criminal e interdicción, con operaciones conjuntas que permitieron incautar cerca de 6 toneladas métricas de cocaína y la detención de más de 344 narcotraficantes. “Estos resultados imponen nuevos desafíos, que requieren más articulación, más coordinación y un fortalecimiento permanente de nuestras fuerzas federales”, afirmó Monteoliva.
Monteoliva también subrayó la necesidad de sostener los logros en el tiempo: “La lucha contra el narcotráfico es diaria. Las amenazas son cambiantes, las organizaciones se transforman y se vuelven más sofisticadas. Por eso, las respuestas deben ser concretas, basadas en evidencia y apoyadas en alianzas estratégicas”.
El embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, destacó el carácter estratégico de la cooperación bilateral y afirmó que “combatir el narcotráfico no es solo un problema de un país, es un desafío global que requiere colaboración sólida para salvar vidas”. En ese marco, subrayó que la articulación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más intensos y productivos.
Por su parte, el secretario Verrier explicó que el CRIACO permitirá integrar y analizar información que hoy se encuentra dispersa: “El objetivo es unir esas piezas para construir una visión completa y en tiempo real de lo que sucede en la región”.
Asimismo, destacó que el Centro tendrá una proyección regional: “Por primera vez vamos a poder mapear las organizaciones criminales que operan en Sudamérica, entender sus dinámicas y patrones de tráfico. Lo que no se mide, no se combate”. En esa línea, advirtió: “Nunca antes se produjo tanta cocaína como hoy. Esto genera presión sobre nuestras fronteras, fortalece organizaciones criminales y multiplica los actores involucrados”.
La puesta en marcha del CRIACO se da en un escenario regional complejo, con organizaciones criminales que operan a escala regional y global, articulando vínculos con grupos como el PCC, el Comando Vermelho o el Tren de Aragua, así como con cárteles y redes internacionales.
La estrategia de Argentina contra el crimen organizado abarca medidas como la Ley Antimafia, la incorporación de organizaciones criminales al REPET, la implementación del Sistema de Alto Riesgo en el Servicio Penitenciario Federal y la participación en iniciativas internacionales clave.
El CRIACO operará bajo la órbita de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado, con sede en la Ciudad de Buenos Aires, y estructura su trabajo en tres ejes: producción e intercambio de información criminal estratégica, fortalecimiento de capacidades y cooperación judicial y policial internacional.
A nivel nacional, promoverá la articulación entre fuerzas federales, el Ministerio Público Fiscal, el Poder Judicial y organismos de control. A nivel internacional, cuenta con el apoyo de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL) del Departamento de Estado de los Estados Unidos y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). El Centro comenzará trabajando con países del Cono Sur, con proyección de expansión hacia otros socios estratégicos.




//








