Iguazú (LaVozDeCataratas) El fin de semana largo del Día del Trabajador dejó señales de desaceleración en el turismo interno. Aunque Iguazú volvió a posicionarse entre los destinos más elegidos del país, el comportamiento del visitante mostró cambios: viajes más breves y consumo más contenido.
Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el cuarto fin de semana largo del año se movilizaron 1.066.464 turistas, con un impacto económico estimado en $235.008 millones. Sin embargo, la cantidad de viajeros registró una caída del 8% en comparación con 2025, mientras que el gasto real también mostró una retracción.
Uno de los datos más relevantes fue la reducción de la estadía promedio a dos noches, lo que implica un 25,9% menos que el año anterior, cuando el feriado había tenido un día adicional. A su vez, el gasto diario promedio por turista fue de $110.181, con una caída real del 1,6%, lo que refleja un consumo más selectivo y enfocado en lo esencial.
En este contexto, Iguazú volvió a destacarse como uno de los destinos tradicionales con mayor movimiento, junto a plazas como Mendoza, Córdoba y Bariloche. La ciudad mantuvo su capacidad de atracción gracias a su infraestructura turística, conectividad aérea y oferta de experiencias.
Además de las Cataratas, se consolidaron propuestas vinculadas al turismo de experiencia, como el paseo nocturno a la luz de la luna en el Parque Nacional, que continúa captando el interés de visitantes que buscan alternativas diferenciadas.
El informe también destacó el fuerte movimiento aéreo. Aerolíneas Argentinas transportó más de 158.000 pasajeros en cuatro días, con una ocupación promedio del 82% y picos superiores al 90% en vuelos de cabotaje. Entre los destinos más elegidos volvió a ubicarse Iguazú, lo que confirma su vigencia dentro del turismo interno.
Sin embargo, el comportamiento general mostró una tendencia clara: predominaron las escapadas de cercanía, con menor permanencia y un gasto más moderado. Esta dinámica plantea desafíos para destinos como Iguazú, donde el objetivo no solo es sostener la demanda, sino también extender la estadía y aumentar el consumo por visitante.
En términos comparativos, si bien la actividad fue inferior a la de 2025, el movimiento resultó 16% superior al registrado en 2023, cuando el feriado tuvo la misma duración, lo que indica que el turismo continúa activo, aunque condicionado por el contexto económico.
El escenario actual marca un cambio en el perfil del turista: viaja, pero planifica más, reduce tiempos y prioriza el gasto. En ese marco, Iguazú mantiene su posicionamiento como destino elegido, pero enfrenta el desafío de adaptarse a una demanda más exigente y selectiva.





//






