La confirmación de varios casos de hantavirus relacionados con un crucero que partió desde Argentina encendió las alarmas sanitarias y generó preocupación a nivel internacional. Según la información difundida hasta el momento, ya se registraron tres personas fallecidas y al menos cinco contagios, mientras las autoridades sanitarias realizan un seguimiento epidemiológico tanto en Argentina como en Chile.
En ese contexto, el biólogo y director de Vigilancia y Control de Vectores de la Municipalidad de Posadas, Fabricio Tejerina, explicó cómo se transmite la enfermedad y llevó tranquilidad respecto a la situación en Misiones.
“Este virus tiene diferentes cepas en distintos lugares del mundo y los transmisores son roedores silvestres, no las ratas comunes de ciudad”, aclaró. En ese sentido, indicó que los principales reservorios son pequeños roedores conocidos como “colilargos”.
El especialista remarcó que la cepa que actualmente genera mayor preocupación es la denominada “Andes”, ya que es la única que puede transmitirse de persona a persona. “Hace unos años hubo un brote muy importante en San Martín de los Andes, donde una persona contagió a varias durante un cumpleaños”, recordó.
Además, explicó que esta variante presenta una mortalidad considerablemente más alta. “La cepa Andes tiene entre un 30 y un 50 por ciento de mortalidad sin tratamiento. En cambio, la que circula en Misiones tiene una letalidad mucho menor”, sostuvo.
Tejerina señaló que en Argentina se registraron este año 42 casos de hantavirus de distintas cepas distribuidos en varias provincias. “Hubo casos en Buenos Aires, Entre Ríos, Salta y Jujuy. No todos corresponden a la cepa Andes”, precisó.
Respecto a la situación local, aclaró que en Misiones circula otra variante del virus. “La cepa que tenemos acá no es la Andes. Es otro hantavirus distinto y este año no se registraron casos en la provincia”, afirmó.
El funcionario explicó que los contagios suelen producirse en ámbitos rurales o durante actividades vinculadas al turismo de naturaleza. “Es muy común que la gente se contagie al limpiar galpones o casas abandonadas donde hay restos de orina de roedores. Cuando se barre, el polvo se levanta y ahí puede estar el virus”, detalló.
Por ello, recomendó extremar cuidados al ingresar a lugares cerrados que estuvieron mucho tiempo sin uso. “Hay que ventilar los ambientes, dejar que entre la luz solar porque destruye el virus, usar barbijo, protección ocular y limpiar con lavandina o desinfectantes”, indicó.
También sugirió mantener limpios y ordenados los espacios rurales para evitar la presencia de roedores. “Hay que eliminar lugares donde puedan anidar, mantener los galpones limpios y utilizar cebos rodenticidas”, explicó.
En cuanto a los síntomas, Tejerina señaló que los hantavirus presentes en América afectan principalmente el sistema respiratorio. “Comienza con fiebre, decaimiento y síntomas generales, pero después compromete los pulmones y eso es lo que puede provocar la muerte”, advirtió.
Finalmente, el especialista vinculó la importancia del monitoreo epidemiológico con el sostenimiento de la investigación científica y sanitaria. “Todo el conocimiento sobre estas enfermedades viene de la ciencia. Sin investigación y sin vigilancia epidemiológica es muy difícil anticiparse a estos brotes”, expresó.




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