El sacerdote salvadoreño Evelio Menjívar Ayala, que ingresó escondido en un automóvil a Estados Unidos en 1990, fue nombrado por el papa León XIV como obispo de la diócesis de Wheeling-Charleston, en Virginia Occidental. El religioso desarrollará su misión pastoral en medio del debate migratorio impulsado por la administración Trump.
De inmigrante indocumentado a primer obispo salvadoreño en EE.UU.
Menjívar llegó al país norteamericano a los 18 años y permaneció durante años sin estatus migratorio regular. Más tarde obtuvo la ciudadanía estadounidense y, en 2023, pasó a ser el primer obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Washington.
A los 56 años, se transformó en el primer salvadoreño en ocupar un cargo episcopal en EE.UU., informó CNN.
El referente eclesiástico afirmó que la experiencia migratoria dejó una marca permanente en su vida y aseguró que todavía existe un estigma alrededor de quienes ingresaron de manera irregular.
Según explicó, atravesar la frontera “no debería definir toda tu historia”, porque detrás de ese recorrido aparecen “el sueño”, “la resiliencia” y “las ganas que le echas a la vida”.
Además, recordó que ha vivido más tiempo en territorio estadounidense que en El Salvador, nación que abandonó durante la guerra civil de la década de 1980. Aun así, señaló que mantiene una conexión profunda con las personas que dejan su país en busca de nuevas oportunidades.
En la conversación con CNN, detalló que el escudo que utilizará en esta nueva etapa tendrá los colores azul y blanco de la bandera salvadoreña. Su lema pastoral será “Camina con ellos”.
¿Qué dijo Evelio Menjívar sobre su nombramiento en un estado republicano?
El salvadoreño sostuvo que su designación no representa un mensaje político del papa, aunque reconoció que el debate migratorio ocupa hoy un lugar central en EE.UU.
En diálogo con CNN, explicó que el pontífice busca demostrar que los inmigrantes están “listos para ir” a donde los “manden” y señaló que “no hay límites” para este grupo.
El nuevo obispo recibió al medio en el Centro Pastoral de la Arquidiócesis de Washington, donde trabajó en los últimos años.
El religioso aseguró que León XIV comprende “cómo la gente se abre a un extranjero” cuando esa persona “le abre el corazón” y afirmó que espera hacer en Virginia Occidental lo mismo que el papa realizó durante su experiencia pastoral en Perú.

A su vez, consideró que su llegada puede contribuir a derribar prejuicios. Su intención será trabajar con comunidades distintas a la población hispana y promover un mensaje de inclusión.
¿Qué postura expresó frente a las políticas migratorias de Trump?
El sacerdote afirmó que las redadas impulsadas bajo la administración Trump generaron temor e incertidumbre entre miles de familias.
Según relató, presenció situaciones de “mucho dolor” tras la separación de padres e hijos y observó cómo numerosos extranjeros sienten que “muchas puertas se les cierran”.
Asimismo, advirtió que muchas comunidades migrantes viven con temor ante las redadas y deportaciones. Dentro del Centro Pastoral conserva una imagen de San Óscar Arnulfo Romero, el arzobispo salvadoreño asesinado en 1980 y reconocido por su defensa de la justicia social.
Consultado sobre ese concepto en el actual escenario estadounidense, respondió que el desafío pasa por “redescubrir la humanidad de todos y la dignidad de toda persona humana”.

¿Qué análisis hizo sobre la situación en El Salvador?
El obispo reconoció avances en materia de seguridad en su país de origen, aunque sostuvo que todavía persisten factores estructurales vinculados con la violencia y la falta de oportunidades.
Según explicó, resulta necesario reforzar la prevención, ampliar las posibilidades para los jóvenes y fortalecer el acompañamiento a las familias.
Menjívar consideró además que los problemas sociales no pueden resolverse “de una sola manera” y defendió la necesidad de construir una sociedad “justa” y “con oportunidades para todos”.




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