A una selección que ganó cinco Mundiales en la historia, que jugó además otras dos finales y que es el que más puntos sacó de todas, nunca se la puede subestimar. Brasil no llega a esta Copa del Mundo con chapa de candidato. El ciclo de Carlo Ancelotti no tuvo el rodaje necesario como para arribar a la cita con toda la estructura aceitada. Pero es Brasil. Suficiente para respetar a este equipo que, a partir de las características de sus jugadores y de la idea del DT, apuesta más que nunca al desequilibrio de su cuarteto atacante. Muchas transiciones ofensivas y juego bien directo y vertical es la fórmula. El histórico jogo bonito quedará para otra ocasión.
Ancelotti, que asumió hace un año al frente del Scratch, va por lo simple: potenciar a los atacantes. Por eso su dibujo táctico parte de un 4-2-4, con un cuadrado en el ataque bastante líquido, flexible. Si algo caracteriza a su Brasil en la parte ofensiva es la rotación y el intercambio posicional constante. Lejos de la ocupación racional de los espacios, esta selección se acerca más al ataque funcional, donde los de arriba se juntan para intentar lastimar.
Ancelotti con Casemiro, el experimentado volante central titular de esta selección de Brasil.
La pelota siempre a los de arriba
Los mediocampistas talentosos, que le daban volumen de juego a Brasil, quedaron en la historia. En este equipo, la mitad de la cancha sólo es un lugar de paso. Y de paso rápido. Tanto la última línea como el doble cinco que seguramente formarán Casemiro y Bruno Guimaraes tienen claro el plan: la pelota rápido a los de adelante. Allá arriba, Raphinha, Gabriel Martinelli, Vinicius y Matheus Cunha se mezclan y rotan posiciones para sorprender a defensas que no tendrán referencias de marca. Ninguno de los cuatro tiene problemas para arrancar en un sector y finalizar en otro. De tres cuartos hacia adelante hay libre albedrío, promovido por un Ancelotti experimentado en sacarle el jugo a lo mejor de sus equipos.
Sin la pelota, porque tampoco es un equipo que la tiene demasiado, Brasil se para en un bloque medio con el dibujo 4-4-2. De los cuatro delanteros, los dos que terminen la acción ofensiva por afuera son los que retroceden por banda a la altura del doble cinco. Los de Ancelotti se sienten cómodos cediendo la iniciativa y apostando a la recuperación y la contra para aprovechar la velocidad de Raphinha y Vinicius, figuras en el Barcelona y el Real Madrid, respectivamente.
El único distinto en la lista de 26 es Neymar. Claro que este Ney es un jugador más terrenal después de tantas lesiones que perjudicaron su fútbol. La magia de Brasil, con la que hizo historia, está representada en esta selección en la figura del crack del Santos, que a los 34 años jugará su cuarto Mundial. Los minutos que tenga en cancha es el tiempo en el que el seleccionado brasileño quizá juegue a otra cosa. Es decir, a un fútbol menos directo, vertiginoso y vertical.
Neymar entró finalmente en la lista de 26 de Brasil.
Video: Brasil en la pizarra
El análisis del seleccionado brasileño de cara al Mundial 2026. Video: @lucasbenda, @nicolaroccanarvaez y @serepettovello
El posible 11 y las variantes
Como en los últimos dos Mundiales, el dueño del arco será Alisson. La línea de cuatro del fondo tiene asegurada a su dupla central, de los equipos finalistas de la Champions: Marquinhos (PSG) y Gabriel Magalhaes (Arsenal). Los laterales, que ya no tienen a los especialistas de otras épocas que marcaban diferencia cuando pasaban al ataque, serían, en principio Danilo y Alex Sandro. Con Wesley y Douglas Santos esperando su chance.
En el mediocampo, el doble 5 estará integrado por un experimentado como Casemiro, que jugará su tercera Copa del Mundo, y Bruno Guimaraes, que irá por su segunda. El primero más posicional y el segundo con mayor llegada al área rival. Por detrás de ellos aparecen Fabinho, Lucas Paquetá y Danilo Santos.
Bruno Guimaraes, el volante del Newcastle, compartirá la mitad de la cancha con Casemiro en Brasil.
El recambio para el cuarteto de ataque ya mencionado tiene variantes en cuanto a perfiles: Neymar, lo dicho, el más creativo de todos, y Luiz Enrique, el más wing. Después, el resto tiene características adaptables a diversas funciones en el ataque: Endrick, Igor Thiago y Rayan. En ese sector de la cancha, Brasil sufrió dos pérdidas importantes por lesión: Rodrygo (Real Madrid) y Estevao (Chelsea).
Como le pasó a Tuchel en Inglaterra, Ancelotti utilizó los partidos de las Eliminatorias, además de los amistosos, para ir probando jugadores en cada puesto. El DT italiano, más que darle un funcionamiento sólido desde lo colectivo, aprovechó el escaso tiempo de trabajo para fortalecer la idea de atacar rápido con los cuatro delanteros. ¿Le alcanzará esa fórmula a Brasil para lograr su sexto título mundial?
El grupo de Brasil en el Mundial
El conjunto brasileño integra el grupo C en la primera fase del Mundial 2026. Estos serán sus tres partidos:
13 de junio vs. Marruecos (MetLife Stadium, Nueva York)
19 de junio vs. Haití (Lincoln Financial Field, Filadelfia)
24 de junio vs. Escocia (Hard Rock Stadium, Miami)
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