Luego de la última escalada de la interna de La Libertad Avanza (LLA) y con su situación patrimonial en manos de la Justicia, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a encabezar este martes una reunión de la mesa política del oficialismo.
Volvieron a verse las caras, por segundo día consecutivo, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, mano derecha de Karina Milei, y el asesor presidencial, Santiago Caputo, protagonistas del último cruce entre “territoriales” y “celestiales”, como se autodenominan las tribus libertarias.
El objetivo central del encuentro fue avanzar con la discusión en torno a cuál será la estrategia parlamentaria para impulsar los principales proyectos del Gobierno, según describieron fuentes oficiales. Entre las iniciativas están la reforma política y el paquete que anunció Adorni el viernes pasado, que incluye las iniciativas de Súper RIGI, ludopatía, ley de lobby y etiquetado frontal.
La mesa política de la administración libertaria volvió a juntarse, por más de dos horas, menos de un día después de que el presidente Milei encabezara una reunión de Gabinete, en la que no se mencionó la pelea entre Menem y Santiago Caputo que marcó la última semana. Ayer, durante las celebraciones por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, la interna tuvo un capítulo aparte, por las suspicacias que generó la transmisión oficial del tedeum en la Catedral Metropolitana y los gestos componedores que hizo el Presidente en el balcón de la Casa Rosada.
A diferencia del encuentro de ayer, la cumbre de este martes de la mesa política tuvo un elenco más reducido. Participaron: Karina Milei, Caputo y Menem; la jefa del bloque libertario en la Cámara Alta, Patricia Bullrich; los ministros Diego Santilli (Interior); Luis “Toto” Caputo (Economía); el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
Al término, se difundió una imagen en la que buscaron mostrarse sonrientes.

El encargado de conducir la reunión fue Adorni, quien desde hace 80 días ocupa el epicentro de las polémicas por su patrimonio y viajes, que son eje de una causa judicial, por presuntas dádivas y enriquecimiento ilícito. Tal como adelantó anteayer LA NACION, la situación del exvocero podría complicarse y derivar en una citación a indagatoria antes del receso judicial de julio próximo.
En la Casa Rosada relativizan prácticamente de plano esa posibilidad. Se muestran confiados de que las dudas en torno al funcionario, de extrema confianza de los hermanos Milei, quedará aclaradas después de que presente su declaración jurada, que podría ver la luz en los próximos días.
Tensión interna
La pelea entre Caputo y Menem escaló durante la última semana. Comenzó el sábado 16 de mayo, cuando Caputo usó su perfil oficial de “X” para acusar a Menem de haber estado detrás de @periodistarufus, una cuenta anónima desde la que se criticaba al Gobierno, y buena parte de sus dirigentes. Menem, presidente de la Cámara de Diputados, rechazó las acusaciones y consiguió el apoyo del propio Milei, que fue desautorizado por la tropa caputista en las redes y en el canal de streaming oficialista Carajo. Daniel Parisini, alias Gordo Dan y hombre de confianza de Caputo, lamentó que le hayan mentido al Presidente.
En la reunión de Gabinete de este lunes, según pudo reconstruir LA NACION de fuentes oficiales, la interna entre Menem y Caputo no formó parte de los temas conversados por Milei y su equipo.

“No se habló en ningún momento”, confirmaron dos asistentes al cónclave. De esta manera, el Presidente buscó no laudar en la interna que salpica a la gestión.
Entre el tedeum y los gestos de respaldo que ensayó en el balcón de la Casa Rosada -se mostró con Karina Milei y Caputo-, el mandatario intentó apaciguar la interna con un mensaje salomónico. Por caso, llamó a la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, para que se sumara a la foto oficial en el balcón. La exministra quedó lejos de la comitiva oficial durante el 25 de mayo.





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