A cinco días del debut de la Selección Argentina ante Argelia en la Copa del Mundo, Dibu Martínez dio la señal que todo el pueblo argentino quería ver: frente a todas las cámaras, en pleno entrenamiento a puertas abiertas, pisó el césped y se puso ambos guantes. Los chequeos médicos realizados en las últimas horas arrojaron una respuesta satisfactoria en relación con la generación del callo óseo de la fractura que sufrió en el dedo anular de la mano derecha, una lesión que había encendido las alarmas durante la preparación para el torneo.
La presencia del arquero con los dos guantes puestos fue, sin dudas, una de las imágenes más celebradas de la jornada. Desde que se conoció la lesión, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni siguió de cerca su evolución, consciente de la importancia que tiene el marplatense dentro del equipo. No solo por su rendimiento bajo los tres palos, sino también por su liderazgo y ascendencia dentro del grupo.
El Dibu, en el entrenamiento de este jueves. Foto Juano Tesone/ Enviado especial
Como suele ocurrir en cada práctica, Dibu fue uno de los primeros en aparecer en el predio. De hecho, llegó antes que el resto de sus compañeros y fue el primer futbolista en salir al campo de juego. Allí comenzó una rutina específica junto a Martín Tocalli, entrenador de arqueros de la Selección Argentina, quien viene acompañando cada etapa de su recuperación.
Las tareas realizadas reflejaron un progreso evidente respecto de los entrenamientos anteriores. Durante la semana pasada, Dibu había trabajado con una sola mano, evitando cualquier tipo de exigencia sobre la zona afectada. Esta vez, en cambio, se lo vio utilizando ambas manos en ejercicios coordinativos con una pelota de tenis, una práctica habitual para los arqueros que busca mejorar reflejos, reacción y precisión.
El Dibu, en el entrenamiento de este jueves. Foto Juano Tesone/ Enviado especial
Los movimientos fueron realizados de manera progresiva y controlada, sin exigencias extremas, pero el simple hecho de participar con normalidad en este tipo de ejercicios representa un paso muy importante. Si bien todavía restan algunos días de trabajo antes del estreno frente a Argelia, su evolución invita a pensar que puede llegar en condiciones de defender el arco albiceleste. El cuerpo médico continuará monitoreando la respuesta de la lesión a medida que aumente la intensidad de los entrenamientos, aunque las sensaciones son cada vez más positivas.
El Dibu, en el entrenamiento de este jueves. Foto Juano Tesone/ Enviado especial
La imagen del campeón del mundo entrenando nuevamente con ambos guantes se transformó rápidamente en una de las mejores noticias de la semana para Argentina. A medida que se acerca el debut, la recuperación de Dibu aparece como una pieza clave para un seleccionado que aspira a comenzar el Mundial con toda su columna vertebral disponible. Y, por ahora, las señales son más que alentadoras. KANSAS (ENVIADO).
Cómo venía entrenando Dibu
Los entrenamientos son progresivos: ejercicios sin guantes, en los que el arquero hace desde tennis-fútbol hasta ejercicios de reacción y coordinación con una pelota chiquita. Cada día avanza un poco más y en la práctica del jueves sumó empezar a caer del lado de la mano afectada, pero sin recibir impacto de la pelota. En paralelo, de a poco y con mucho cuidado, comenzó a hacer pequeños ejercicios con pelota normal: siempre con la mano izquierda, que es la que no tiene afectada.
Foto Juano Tesone/ Enviado especial
«Llego, llego», se esperanzó Dibu, cuando le consultaron si podría estar en el debut ante Argelia. Lo concreto es que a la recuperación le faltan varios pasos: hasta después de los amistosos continuó con la férula. Ahora sí, empieza a probarse con mayor normalidad.





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