La novela entre Boca y Sebastián Villa data de años de antigüedad, eso es sabido. Pero lo que hasta hace poco era imprevisible de golpe se va transformando en una realidad cada vez más compleja, porque ya no hay ni distancia ni reproches, sino un deseo correspondido de volverse a ver las caras.
Aunque el contexto no parece nada fácil, y menos tras las declaraciones de Daniel Vila, la llave para destrabar un pase que ya tiene la mayoría de sus cartas jugadas. En este caso, el presidente de Independiente Rivadavia plantó su postura sobre los avances que hizo el Xeneize por el colombiano.
“Si Boca, o quien sea, paga la cláusula de rescisión, Villa se va de Independiente porque le di mi palabra: para eso pusimos la cláusula”, le dijo Vila a Clarín, abriendo la puerta a la salida tan mentada aunque con su condición más clara que nunca, ya que hasta acá el mandamás del club mendocino había relativizado la cláusula y hasta evitado hablar de cifras.
Villa y Vila, una relación que se hizo casi familiar.
«Riquelme no llamó más»
“Riquelme me ofreció cinco millones este año y uno el próximo. Yo le dije que no tenía ningún problema en financiarlo, pero sobre los siete millones más intereses: a lo que ofreció, le sumé el millón restante para completar los siete, más 500 mil de intereses a pagar en 2028, pero no volvió a llamar”, completó el empresario, dando detalles de una negociación que coinciden con los que aportan desde Boca.
Una versión que coincide
Es que desde el jueves último, se supo por una versión filtrada desde Brandsen 805 que la oferta de 6 millones de Boca era ya la última que estaba dispuesto a hacer el club. Y que a partir de ahí esperaba novedades sin mucho lugar (en realidad, ninguno según se aclaró) para tirar más de la cuerda. «Es lo que el representante nos informó como cláusula», le dijo a Olé una fuente muy cercana a la negociación.
Ese dato clave también fue ratificado por Vila en su versión, cuando marcó que “Acá el error, por decirle de alguna manera, fue del representante (Rodrigo Riep) que le dijo a Riquelme que la cláusula de salida era de seis millones de dólares. Pero no, son siete y netos». ¿Discordia? Parece que sí y con un apuntado, pero de alguna manera un punto en el que las cosas se empezaron a complicar.
Video: @Sebastian14villa
Porque la falta de respuesta de Juan Román Riquelme parece responder a la postura que plantó Boca antes de que el presidente de Independiente saliera a manifestar cuál es la suya, incluso hasta dando sentencia definitiva sobre el número que hoy dista en al menos un millón de dólares entre la oferta y el pedido de los mendocinos. «Por menos de eso, es imposible para cualquiera que desee contratarlo», casi que cerró el tema Vila.
Video: @Picadotv_
El apuro del Vasco y las ofertas de Boca
Ahora bien, ¿qué puede pasar en lo subsiguiente? Por supuesto que mucho, pero hay un atenuante respecto de cualquier otra negociación en la que esta discordia sería simplemente un paso más de medir fuerzas: el Vasco Arruabarrena ya está en funciones, y lejos de querer sumar problemas su pedido expreso fue resolver cada caso del mercado de pases con celeridad, y sin entrar en espirales de locura, incluso pensando en montos.
Video: Planeta Boca
En ese sentido, Boca sí aceleró desde una oferta inicial de unos 4 millones de dólares -y con la idea de sumar futbolistas a disposición de la Lepra, que acrecienten el número y lo hagan más tentador- y no pasaron ni 48 horas desde que se conociera la respuesta negativa para que aparezca la segunda y hasta acá última oferta.
Villa, durante el juicio que lo condenó a dos años y un mes de prisión en suspenso, sentencia que ya cumplió. (REUTERS)
¿Hay voluntad?
¿Dónde se puede destrabar el pase? Claramente, a la vieja usanza. Esto es, con un llamado de presidente a presidente para limar detalles y resolver lo que hasta hace unos meses estaba tan lejos como la distancia que separa Buenos Aires de Mendoza. Y que después de tantos temas resueltos (entre ellos, la situación legal entre Boca y el jugador), no parece muy creíble pensar que puede no hacerse por lo que un millón de dólares puede representar en todo este contexto.
Sebastián Villa dejó Boca en 2023, tras ser condenado por violencia de género y a partir de ahí dejar de ser tenido en cuenta por el club. Foto: Prensa Boca
Un millón que Independiente puede valorar distinto cuando en unos meses se acerque la libertad de acción de un Villa que en diciembre quedará libre. El mismo millón que hoy lo aleja de su vuelta a un Boca que tal vez -al no predisponerse a ponerlo- esté dudando más de la cuenta de volver a contar con sus servicios.
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