Pasaron ocho años y casi un mes desde el homicidio que cometió en Villa Lugano. En ese tiempo, Cristian Álvarez Congiú, popularmente conocido como Pity Álvarez, estuvo preso y alojado en el Programa Interministerial de Salud Mental Argentino (Prisma), que funciona en la cárcel federal de Ezeiza, y luego recibió el beneficio del arresto domiciliario monitoreado por medio de una tobillera electrónica.
El tiempo pasó: el proceso contra el músico quedó en suspenso mientras se analizaba su aptitud para ser juzgado, y Pity recuperó la libertad y volvió a los escenarios con recitales multitudinarios. Finalmente, hoy el juicio comenzará este lunes con el cantante sentado en el banquillo de los acusados como autor del asesinato a balazos de Cristian Díaz.
El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°29, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro, tiene previstas 11 audiencias, cada una de tres horas de duración. Se estima la presencia de 70 testigos.
El fiscal general Sandro Abraldes estará a cargo de la acusación pública; el abogado Fernando Burlando representará a la querella y el defensor oficial Javier Aldo Marino estará junto al exlíder de la banda de “rock stone” Viejas Locas.
“Es un juicio muy esperado, muy deseado. Para nosotros la culpabilidad y responsabilidad está muy clara”, dijo Burlando al llegar a los tribunales.
El crimen juzgado ocurrió el 12 de julio de 2018 en el barrio Cardenal Samoré. Álvarez, de 54 años, mató de cuatro balazos a Cristian Díaz, conocido como El Gringo. Víctima y victimario no eran amigos, pero se conocían de cruzarse por Villa Lugano.

Después del homicidio, el cantante habría descartado el arma homicida en una alcantarilla; permaneció prófugo durante 24 horas. Cuando se entregó en una dependencia de la Policía de la Ciudad, Álvarez confesó ante los medios el asesinato: “Lo maté porque era él o yo. Y creo que cualquier animal haría lo mismo”, dijo.
“Se descarta que Álvarez hubiese reaccionado como consecuencia de un posible delirio persecutorio. Un delirio consistiría en una confusión mental caracterizada por alucinaciones, reiteración de pensamientos absurdos e incoherencia, una creencia completamente irracional, sin ninguna base demostrable, que alguien mantiene a pesar de demostrarse que es falsa. Sin embargo, esta hipótesis debería ser rechazada, pues el encuentro con la víctima se prolongó durante varios minutos (una testigo llegó a señalar que habría durado veinte minutos o más). En ese contexto se produjo un primer diálogo, luego una confrontación o discusión, para finalizar con el intento de llevar la cuestión a una riña que derivó en la reacción del causante, agrediendo a Díaz mediante el ataque armado”, sostuvo el juez Martín Yadarola el 18 de julio de 2018 cuando procesó al músico con prisión preventiva por el delito de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego.
La causa fue elevada a la etapa de juicio, pero el debate nunca se hizo. En marzo de 2023, el tribunal decidió suspender el proceso hasta que el cantante estuviera en “condiciones psíquicas” de enfrentarlo.
En la misma resolución, los magistrados rechazaron el pedido de sobreseimiento presentado por la defensa de Álvarez y ordenaron, además, el cese del arresto domiciliario del que gozaba el cantante.
La suspensión del juicio había sido solicitada por el fiscal Abraldes después de que se conociera un informe psiquiátrico oficial que determinó que el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados tenía la “capacidad de pensar marcadamente dañada” y que su “capacidad de comprensión de lo que significa estar en un proceso se encuentra francamente disminuida”.
El representante del Ministerio Público había explicado: “El acusado carece de las posibilidades indispensables y necesarias para el ejercicio de su derecho de resistencia a la acusación y el proceso no puede avanzar hacia la realización del debate oral y público sin avasallarlo”.

El show, una prueba de cargo
Eso comenzó a cambiar a finales del año pasado, cuando Pity Álvarez regresó a los escenarios. En diciembre pasado hizo su primer recital tras el homicidio: cantó ante 35.000 personas en Córdoba.
En abril pasado, el fiscal Abraldes solicitó que el proceso se reanude de forma inmediata y que se fije fecha de juicio “a la brevedad”. Se basó en un informe elaborado por el Cuerpo Médico Forense (CMF) donde se determinó que Pity Álvarez “dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal”.
“La conclusión a la que arribaron los médicos forenses del cuerpo de peritos oficiales se ve respaldada por las más recientes apariciones públicas del imputado (entre ellas, adquiere centralidad absoluta el concierto multitudinario que brindó en diciembre de 2025 en Córdoba), en las que se observa a una persona evidentemente orientada en tiempo y espacio, con conciencia de situación y con evidente dominio de su capacidad de atención y concentración (a los cientos de vídeos de conocimiento público que circulan por distintos canales y medios de comunicación, deben sumarse también aquellas otras imágenes aportadas por la fiscalía como resultado de la diligencia policial practicada en el estadio en el que se llevó a cabo el referido espectáculo musical)”, expresó el fiscal.
Y agregó: “El show de tres horas en el estadio Mario Kempes ha dejado en evidencia, por parte de Álvarez, una coordinación cognitiva sostenida, la interacción con el público, memoria operativa (letras, secuencias, dinámica escénica), tolerancia al estrés y organización conductual compleja. Existe una disonancia objetiva entre las limitaciones funcionales alegadas por la defensa y la evidencia conductual reciente del imputado en un contexto de alta exigencia cognitiva y emocional. La valoración judicial no puede prescindir de los datos de realidad contemporáneos que revelan un nivel de funcionamiento incompatible con la hipótesis de imposibilidad procesal insistida por la defensa”.

Tras el dictamen del fiscal, el tribunal puso fecha para el inicio del juicio. Y en los últimos días, en línea con lo sostenido por Abraldes, rechazó un pedido de la defensa de suspender el inicio del debate.
“Vale reiterar que la capacidad de Álvarez Congiú para estar en juicio ha sido constatada por el Cuerpo Médico Forense cuando se informó que, del análisis integral de la documental y de las evaluaciones realizadas, surge que el causante dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal. No obstante, su rendimiento psíquico podría verse interferido por los factores mencionados ut supra. Sobre esto último, en la anterior resolución también se expuso que el trámite del proceso no podía quedar supeditado al resultado de un abordaje terapéutico integral y sostenido en el ámbito de salud mental y adicciones del acusado para poder afrontar el juicio, puesto que bastaría con que aquel se negara al tratamiento o lo entorpeciera -voluntariamente o no-, para lograr la postergación indefinida del debate”, sostuvieron los magistrados en una resolución firmada el viernes pasado.
“¿Sabés por qué no voy a ir preso? Porque, al final, el veredicto no lo van a dar tres jueces: lo va a dar el universo que se metió adentro de ellos. Porque yo no tengo que estar preso, ya está, yo ya pagué. No voy a volver a ese lugar porque el universo no quiere y, mal que mal, de ahí venimos. Algunos creen en Dios, no sé, yo creo en la energía materializada”, dijo Pity Álvarez en una reciente entrevista con la revista Rolling Stone.





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