MARISOL PERASSI: “HABLAR DE SUICIDIO SALVA VIDAS: ESCUCHAR, MIRAR Y ACOMPAÑAR PUEDE HACER LA DIFERENCIA”
En el cierre de septiembre, mes dedicado especialmente a la prevención del suicidio, la licenciada en Psicología Marisol Perassi abordó en una entrevista con Radio Yguazú los principales mitos, señales de alerta y herramientas que pueden ayudar a detectar y acompañar a una persona que atraviesa una situación de riesgo.
Uno de los primeros conceptos que buscó derribar es la creencia de que hablar sobre suicidio puede inducir a una persona a cometerlo.
“Es un mito. Hablar de suicidio es lo que nos permite trabajar en la prevención”, afirmó.
Según explicó, preguntar, escuchar y permitir que alguien exprese lo que está atravesando puede abrir una puerta fundamental. La clave es hacerlo sin juzgar, minimizar ni invalidar sus sentimientos.
Frases como “tenés todo, ¿por qué pensás así?” o “tenés que ser agradecido” pueden terminar generando el efecto contrario al buscado. Perassi propone escuchar y preguntar: “¿Qué te pasa?”, “¿por qué te sentís así?” o “¿en qué te puedo ayudar?”.
LAS SEÑALES QUE NO HAY QUE IGNORAR
La psicóloga enumeró diferentes cambios que pueden funcionar como señales de alerta: tristeza persistente, alteraciones importantes del sueño o de la alimentación, cambios significativos de peso, desgano, aislamiento, abandono de actividades que antes generaban placer, dificultades para levantarse, estudiar o trabajar y, especialmente, expresiones relacionadas con la muerte, la desesperanza o la sensación de que la vida perdió sentido.
Para poder percibir estas señales, sostuvo, es indispensable recuperar algo que muchas veces se pierde en la rutina cotidiana: mirarnos y escucharnos realmente.
“Somos seres sociales, no seres de redes sociales”, resumió Perassi al advertir sobre vínculos atravesados permanentemente por celulares, computadoras y otras pantallas.
No alcanza con preguntar “¿cómo estás?” mientras se continúa mirando el teléfono. La escucha debe ser genuina.
UN INTENTO NUNCA DEBE SER MINIMIZADO
Otro de los mitos frecuentes aparece cuando se interpreta un intento de suicidio como una simple búsqueda de atención.
Perassi fue categórica: cualquier conducta contra la propia vida debe tomarse seriamente.
Independientemente de las circunstancias, un intento constituye una señal de riesgo que requiere intervención, acompañamiento y evaluación profesional.
También remarcó que el suicidio no debe explicarse a partir de una única causa.
“Tenemos que pensarlo como algo social y no solamente como un acto individual. Hay factores personales, biológicos, cognitivos y socioeconómicos. El suicidio normalmente es multicausal”, explicó.
ADOLESCENTES: ESCUCHAR ANTES DE QUE SEA TARDE
Una parte importante de la entrevista estuvo dedicada a adolescentes y jóvenes.
Perassi destacó que se trata de una etapa atravesada por profundos cambios físicos, emocionales y sociales, en la que los grupos de pertenencia adquieren especial importancia y comienza a producirse una mayor separación respecto de los padres.
Allí aparece una responsabilidad fundamental de los adultos: mantener abierto el vínculo incluso cuando el adolescente parece no querer hablar.
“Hoy los chicos están muy solos”, advirtió.
“HABLAR SALVA VIDAS”
Para Perassi, uno de los instrumentos más importantes de prevención sigue siendo uno de los más sencillos: la palabra.
“Hablar salva vidas”, sostuvo.
Escuchar, acompañar, involucrar a familiares o amigos y facilitar el contacto con profesionales o centros sanitarios son acciones concretas que puede realizar cualquier integrante de la comunidad.
LA PREVENCIÓN NO TERMINA CON SEPTIEMBRE
El Mes Amarillo concentra campañas y acciones destinadas a visibilizar la problemática, pero el calendario no puede marcar el final de la prevención.
“Es algo del día a día. Todos los días tenemos que estar atentos al otro, escuchar, ser empáticos y ofrecer la posibilidad de ayuda”, resumió Marisol Perassi.
El mensaje que dejó la entrevista realizada por Radio Yguazú es sencillo pero fundamental: preguntar no provoca el suicidio; hablar puede abrir una puerta. Escuchar sin juzgar, detectar cambios, acompañar y buscar ayuda profesional puede hacer una diferencia.
DÓNDE PEDIR AYUDA
En Puerto Iguazú, Marisol Perassi recordó que la comunidad puede recurrir al Hospital SAMIC, que cuenta con atención en salud mental y servicio de psiquiatría, y al Hospital Modular/Turístico, donde funciona atención para adolescentes.
También pueden solicitar orientación los familiares, amigos o personas cercanas a alguien que se encuentre en riesgo, aun cuando esa persona inicialmente se niegue a concurrir a una consulta.
Ante una emergencia o un riesgo inmediato para la vida, se debe acudir directamente a una guardia hospitalaria o comunicarse con el 911.
En Argentina también funciona la línea nacional 0800-999-0091, destinada a orientación y apoyo en urgencias de salud mental, disponible las 24 horas.
IMPORTANTE: si una persona expresa intención de quitarse la vida o existe un peligro inmediato, no debe quedar sola. Es necesario acompañarla y buscar asistencia profesional o de emergencia cuanto antes.
Pedir ayuda también es prevención. Escuchar puede ser el primer paso.





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