El precio promedio de la carne vacuna aumentó solo un 0,5% en septiembre pasado y se encuentra desde hace seis meses en una meseta. Por esa tendencia, que amortiguó un importante incremento del primer trimestre, en lo que va de 2026 acumula un salto del 15,6%, según se desprende del último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva). Hasta agosto pasado, la inflación general del Indec acumuló un 21,3%. Mañana se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre. Hasta agosto registró un total del 21,3%. Si se cumplen las previsiones de que en septiembre la suba del IPC se habría ubicado en torno del 2%, llevando el acumulado a poco más del 23%, con esa foto la carne en lo que va del año subió menos. En tanto, hasta fin de año, desde los últimos días de octubre, habría una recuperación de la carne vacuna que podría ubicarse en el 10%.
Detrás de este fenómeno hay varios factores: el valor del ganado no tuvo grandes variaciones y el consumo interno, que cayó, le puso un freno a nuevos incrementos. También jugaron en este partido las carnes alternativas, como el cerdo y el pollo, más baratas que la carne vacuna. Por esto también se entiende que, si bien la exportación traccionó fuerte, no se vio una presión sobre el mercado interno. El consultor Víctor Tonelli, que también analizó con LA NACION la meseta en el precio de la carne vacuna, visualiza que, en los próximos dos meses, incluso desde fines de octubre, se registrará una recuperación de los valores del ganado que tendrán una correlación en los valores al público.
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Como se dijo, según el último relevamiento del Ipcva sobre supermercados y carnicerías, en septiembre pasado la carne tuvo un incremento promedio del 0,5%. El valor promedio para los distintos cortes quedó en el AMBA en $18.514 el kilo. “Los precios de los distintos cortes de carne vacuna han registrado una variación del 0,5% en septiembre 2026 con respecto al mes anterior. De un 15,6% en lo que va del año. Y un 49,8% durante el último año”, indicó el Ipcva. El organismo luego detalló lo sucedido con las carnes alternativas. “El precio del pollo fresco mostró una variación del 0,4% en el mes de septiembre 2026 con respecto a agosto, un 21,7% en lo que va del año y un 30,1% durante el último año”, dijo. Agregó: “Por su parte, el precio del pechito de cerdo tuvo una variación del 1,7% con relación al mes anterior, un 13,9% en lo que va del año y un 27% vs septiembre 2025”.
En síntesis, en términos porcentuales en lo que va de 2026 la carne vacuna subió menos que el pollo y más que el cerdo. Sin embargo, su precio por kilo es mayor y ahí entra a jugar la competencia de las otras carnes en las comparaciones que puede hacer el público. El valor por kilo del pollo quedó en septiembre en $4954 el kilo. En tanto, el kilo del pechito de cerdo se ubicó en $ 9388, según el Ipcva.
“El consumo de carne vacuna ha ido perdiendo fuerza porque hay menos oferta, pero, sobre todo, porque hay un precio límite que el consumidor está dispuesto a pagar, sobre todo cuando la alternativa del cerdo, que es la carne que más fácil reemplaza a la vacuna, está a mitad de precio. Hoy con un kilo de asado se compran dos kilos de costillita de cerdo”, evaluó Tonelli.
Para tener en cuenta, según el Consorcio de Exportadores de Carnes ABC en los primeros nueve meses de 2026 se produjeron 2,203 millones de toneladas equivalente carcasa, un 6,6% menos que los 2,357 millones de toneladas de igual período de 2025. Hubo una menor faena aunque con animales que están llegando con más peso porque los productores apuntan a meter más kilos en el campo. Por el lado de las exportaciones, ABC informó que en los primeros ocho meses de 2026 se colocaron en el mundo 476.700 toneladas peso producto por 3290,8 millones de dólares. Se registró una suba del 5,9% en el volumen y del 39,8% en el valor versus igual lapso del año pasado.
En tanto, de acuerdo con la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), en agosto último el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en 46 kilos por habitante por año, un 9,5% inferior al promedio de agosto del año pasado. El consumo está en los niveles más bajos en 20 años.
Lo que viene en el precio
“La carne transmite lo que está ocurriendo en los precios del ganado. La correlación es altísima. Ha sorprendido. Todo el mundo esperaba que, en función de la fuertísima demanda internacional y los muy buenos precios, hubiera mayor escalada de precios o, en todo caso, que hubiera ido acompañando un poco más el precio en función de la inflación”, señaló Tonelli a este medio.
Los datos reflejan bien el comportamiento del precio de la carne en lo que va del año, según el Ipcva. Subió un 4,9% en enero, 4,8% en febrero y saltó un 10,6% en marzo último. Después de eso empezó la meseta. Marcó un 0% en abril, 0,1% en mayo, 0,3% en junio, -0,7% en julio y -0,3% en agosto. En paralelo, desde abril pasado la inflación general está arriba del 10%.

En opinión de Tonelli, el consumo le ha puesto un techo al precio mientras cayó respecto de la exportación. “De más del 70% que tenía en el inicio del año [la participación del consumo sobre el total producido], hoy representa el 65%. Los últimos dos meses el consumo ha estado en el 65% y la exportación en el 35%”, explicó. Detalló que, “obviamente, el consumo ha marcado un freno” en el valor interno. Tonelli señaló que “la exportación ha aprovechado de alguna manera el freno del consumo para recuperar márgenes”.
Lo que viene hacia adelante podría ser una recuperación del precio del ganado y, en paralelo, una suba al público, aunque por ahora es difícil establecer un porcentaje. “Visualizo que en los próximos dos meses, incluyendo fin de octubre, va a empezar a haber una recuperación en el precio del ganado, sobre todo del animal pesado que va a ir traccionando al conjunto. De acá a fin de año estoy previendo una recuperación de precios en función de cómo ha ido perdiendo estos últimos seis meses”, remarcó Tonelli.

“Hoy no hay margen. El minorista y el abastecedor, el frigorífico que abastece al consumidor interno, ha ido ajustando márgenes para que no se le caiga tanto el volumen de venta. Y hoy, en donde mueva el ganado, con algún nivel de significación, no mucho, lo va a trasladar a precio; necesita trasladarlo a precio. Cualquier movimiento de suba que marque un cambio de tendencia se traslada a precio, definitivamente. Mi sensación es que, probablemente en la última semana de octubre, ya tengamos algún movimiento de precio. Y a partir de noviembre y diciembre se va a ir gradualmente afirmando”, agregó.
Según Tonelli, probablemente el incremento del precio esté “ligeramente por arriba de la inflación”. Aclaró: “No estoy imaginando subas que muevan la aguja o que hagan que la carne vuelva a ser noticia de primera plana”. Su previsión es un posible incremento del 10% hasta fin de año contra un 5,5 a 6% de la inflación.





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