Un operativo con policías encubiertos culminó con el desbaratamiento de un búnker de droga, dos detenidos y el secuestro de cocaína y dinero en efectivo en el partido bonaerense de Avellaneda. Para infiltrarse en la zona sin despertar sospechas, los efectivos se disfrazaron de albañiles y jardineros, entre otros roles.
La operación se desarrolló en un complejo habitacional llamado “Las Torres de Wilde”, situado en la localidad homónima. El edificio se ubica a solo unas cuadras de uno de los predios que utiliza el club de fútbol Independiente para entrenar en Villa Domínico.
La investigación comenzó a raíz de reiteradas denuncias de vecinos, que alertaron sobre un negocio vinculado a la comercialización de estupefacientes en el piso tres, departamento D, de la Torre 40.
El puesto de venta de droga funcionaba dentro del complejo y se hallaba fuertemente monitoreado por los delincuentes, que utilizaban a personas que hacían de “satélites” para alertar de movimiento sospechosos, según supo LA NACION de fuentes policiales.
A su vez, el complejo cuenta con personal de seguridad privada apostado en cada uno de los ingresos. A raíz de la complejidad para recolectar evidencia sobre el ilícito, el fiscal interviniente, Sebastián González, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°4 del Departamento Judicial de Avellaneda-Lanús, aprobó un operativo con agentes encubiertos para que lograran infiltrarse en el complejo y reportar los movimientos de los criminales.

Los efectivos que participaron de la operación se camuflaron como paseadores de perros y gimnastas para hacer observaciones sobre los ilícitos.
Gracias a los disfraces, lograron recolectar pruebas fílmicas e identificar a los criminales. Tras el análisis de la evidencia, se realizó un allanamiento para desbaratar el circuito ilegal.
La operación contó con personal del Grupo Táctico Operativo (GTO), Caballería y efectivos de la policía local, y se desarrolló bajo la modalidad de “Troyano”, en alusión a la mítica Guerra de Troya.
“De manera simultánea, personal caracterizado de operarios de construcción, de pareja de novios y jardineros se adentraron en el predio por diferentes ingresos, logrando así evitar cualquier tipo de interferencia o filtración, dado que según los lugareños, el imputado contaba con ‘satélites’ que alertaban cualquier movimiento raro”, se indicó en el parte policial, al que tuvo acceso LA NACION.

Cuando los agentes llegaron a las cercanías del ingreso a la torre, esperaron hasta que un vecino entrara para ingresar debido a que las puertas del complejo cuentan con cerraduras inteligentes.
Una vez dentro, comenzaron a acercarse al departamento de los criminales y, a medida que avanzaban, se fueron despojando de los disfraces para revelar su identidad policial.
Con motivo del allanamiento, detuvieron a dos personas, ambos argentinos: un hombre 46 años, identificado como Juan Manuel Bidart, y una mujer de 29, llamada Renata Federica Valido Zin.
En la requisa se secuestraron 116 envoltorios de 65 gramos de cocaína cada uno y otro de 9,89 gramos, además de 13 gramos para fraccionar.
También se incautaron dos balanzas de precisión, cinco celulares, una libreta con registros de las ventas, recortes de nylon, elementos de estiramiento y fraccionamiento como cucharas, navajas y bicarbonato, una pistolera y $111.050 en dinero en efectivo. Se calcula que el valor comercial de las sustancias secuestradas asciende a $2,5 millones.





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