Misiones
Pobreza: entre cifras oficiales y la dura realidad de los barrios
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) anunció ayer una significativa disminución en los índices de pobreza en Argentina. Según los datos, la pobreza pasó de un alarmante 52,9% en el primer semestre de 2024 al 38,1% en el último trimestre del mismo año. Sin embargo, en Misiones, la realidad parece contar otra historia. Belén Wagner, referente provincial del Instituto de Investigación Social, Económica y Política (ISEPSI), en diálogo con el programa Acá te lo Contamos por Radioactiva 100.7 compartió un panorama preocupante sobre la situación en los barrios populares de la provincia.
Wagner explicó que desde ISEPSI realizan relevamientos mensuales para medir el costo de la canasta básica alimentaria en comercios barriales. Según sus datos, una familia misionera necesita más de 500.000 pesos mensuales solo para cubrir sus necesidades alimentarias básicas. Este monto excluye otros gastos esenciales como servicios, transporte o vivienda, que elevan los costos familiares por encima del millón de pesos.
«Claramente las familias no llegan a cubrir ese monto», afirmó Wagner. «Esto las obliga a recurrir a múltiples estrategias para sobrevivir, como acudir a comedores comunitarios o vender productos en la calle». Además, destacó que el incremento de precios entre diciembre y enero fue del 1,49%, una cifra que refleja el impacto constante de la inflación.
Uno de los puntos más críticos mencionados por fue el deterioro de los comedores comunitarios tras la asunción del gobierno de Javier Milei. Según sus observaciones, estos espacios han visto una reducción significativa en los recursos nacionales destinados a alimentos, lo que ha provocado un aumento en la cantidad de comensales y una disminución en la calidad y cantidad de los alimentos disponibles.
«Antes del gobierno de Milei ya había muchas familias que dependían de los comedores para al menos uno de sus alimentos diarios», señaló. «Ahora los recursos se achicaron y las familias enfrentan una situación aún más desesperante».
Más personas viviendo en las calles
El impacto económico también se refleja en un aumento visible de personas viviendo en situación de calle. «Estamos viendo más gente durmiendo en las avenidas y plazas céntricas», comentó Wagner. Muchas familias declaran que tienen hogar pero prefieren quedarse cerca de sus lugares de trabajo informal para ahorrar dinero en transporte.
Aunque ISEPSI no cuenta con datos específicos sobre esta problemática, enfatizó que las estrategias familiares para sobrevivir son cada vez más extremas: «No estamos hablando solo de pagar servicios como luz o agua; estamos hablando de reunir dinero para comer día a día».
Educación y organización familiar
El regreso a clases también ha sido un desafío para las familias misioneras. «Las políticas sociales han disminuido significativamente y esto tiene un impacto directo en los sectores populares», sostuvo. La falta de recursos afecta tanto la organización interna familiar como el acceso a herramientas educativas básicas.
A pesar del descenso oficial en los índices de pobreza reportado por el INDEC, Wagner concluyó que desde ISEPSI no observan mejoras reales en la calidad de vida de las familias misioneras: «Muy lejos estamos de ver una mejora; al contrario, lo que vemos es un deterioro constante».
0%
0%
0%
0%
0%