
Tras la oficialización de Rodrigo Martín Correa como nuevo presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), distintos actores de una de las principales economías regionales de Misiones dieron sus primeras impresiones. La designación, que cubre un cargo vacante desde hace dos años, generó reacciones inmediatas en el sector. Estas voces mezclan una cautelosa expectativa con reclamos concretos sobre el futuro del organismo.
La designación fue refrendada por el ministro de Economía Luis Caputo. Desde el Ejecutivo justificaron el nombramiento señalando que el flamante funcionario “reúne las condiciones necesarias de idoneidad” para encabezar el Instituto.
“Esperemos que esto sea para bien de todos los productores”
Desde el sector productivo, Ángel “Cacho” Ozeñuk, productor yerbatero de San Vicente, sostuvo que “la designación del presidente es algo muy positivo porque tenemos un instituto que va a estar completo con los directores y los representantes”. En ese sentido, señaló que el titular del INYM “es un representante legítimo del Gobierno nacional”, aunque planteó la necesidad de avanzar en consensos.
“Esperemos que esto sea para bien de todos los productores que estaban esperando que realmente mejore el precio de la hoja verde. Ahora, el productor sueña con volver a tener un precio de 390 o 400 pesos como mínimo para cubrir parte de la limpieza de un yerbal y tener un pequeño margen”, comentó.
Cautela para conocer los ejes de trabajo en el INYM
Asimismo, el productor Jorge Skripczuk dio su visión sobre la designación tras los dos años de espera. El referente de Impulso Yerbatero indicó que haber recibido la noticia del nombramiento de un nuevo presidente fue una grata sorpresa para todo el sector productivo.
“Es una respuesta que buscábamos desde hace dos años”, afirmó Skripczuk. El productor manifestó que esperan que el funcionario tome posesión del cargo para establecer un primer contacto directo y así poder acompañar la gestión desde su inicio.


Sobre las expectativas, sostuvo que primeramente quieren conocer al nuevo presidente, quien no proviene de la cadena yerbatera. “La idea es sentarnos a charlar para conocer sus ejes de trabajo”, explicó, abogando por un diálogo abierto y constructivo.
También afirmó que deben revisar las cuestiones pendientes, siendo la principal la recuperación de las facultades plenas del instituto. “Debemos rever las cuestiones que todavía quedan, que son recuperar las facultades del instituto en su totalidad. Sin ellas será difícil ver cambios inmediatos”, concluyó.
“Sin las facultades del INYM, será dificil ver resultados inmediatos”
Por su parte, Hector Dingler, presidente de la Cooperativa de Dos de Mayo, precisó que toman el nombramiento con cautela y expectativa. El dirigente expresó su esperanza de que la nueva gestión sea productiva para todo el sector yerbatero misionero.
Además, sostuvo que desde el sector deben observar con atención las determinaciones y el rumbo que trace el nuevo presidente en sus primeros pasos y explicó que tras la desregulación del INYM, el sector productivo se vino abajo: “Los precios son irrisorios para el productor”.
“Reclamábamos a Nación que nombre un presidente, pero sin las facultades que tenía el INYM será difícil ver resultados inmediatos”, señaló Dingler. Agregó que deben observar con atención las determinaciones y el rumbo que trace el nuevo presidente en sus primeros pasos.
En este sentido, indicó que la cosecha continúa solo por la necesidad de subsistir y pagar los gastos fijos. También afirmó que actualmente el sector está librado a la oferta y la demanda, una dinámica que genera un excedente de producto.


El presidente de la cooperativa dio un dato concreto sobre la comercialización externa: “Las exportaciones seguro superan 10 millones con respecto al año anterior”, estimó, reconociendo un crecimiento en ese rubro específico de la cadena.
Sin embargo, Dingler advirtió sobre el volumen de stock remanente. “Tenemos un excedente de 50 millones de yerba canchada”, reveló, planteando un desafío monumental para la comercialización. Para empezar a equilibrar el mercado, sostuvo que deberían subir al ciento por ciento el nivel de exportación.
De este modo, el nombramiento de un nuevo presidente en el Instituto Nacional de la Yerba Mate abre una etapa de expectativa medida para la cadena yerbatera. Los productores y cooperativas coinciden en que la normalización institucional es un paso necesario, pero advierten que sin la restitución plena de las facultades del organismo será difícil revertir la crisis de precios y dar previsibilidad a una actividad clave para la economía misionera.




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