
A mediados de diciembre del año pasado, el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aprobó un proyecto para aumentar la estampilla yerbatera de 25 a 32,12 pesos por kilo. Se dio en la primera reunión de la actual administración, presidida por el libertario Rodrigo Correa. La medida busca recomponer recursos, pero también impacta en toda la cadena productiva.
Se trata de una suba cercana al 28% en la tasa de fiscalización, congelada desde septiembre de 2023. El incremento fue uno de los primeros movimientos relevantes del Instituto desde la asunción de Correa, que fue designado el 11 de diciembre mediante el Decreto 873/2025 como representante del Poder Ejecutivo Nacional.
Aumento de la estampilla: el malestar de los productores yerbateros
Entrevistado por LT17 Radio Provincia de Misiones, el subsecretario de Planificación del Ministerio del Agro, Leonardo Amarilla brindó más precisiones al respecto.
“El INYM aumenta la estampilla de 25 a 32,12 pesos a nivel nacional. Eso el productor yerbatero lo ve, tanto el de Corrientes como el de Misiones, y entiende que eso va por un lado”, señaló. Mientras que “Misiones intenta buscar alternativas que tienen que ver con el sector impositivo“.
“Estuvimos dos años para tener un presidente en el INYM. Y lo primero que hace, cuando asume, es aumentar la estampilla. Ojo con eso, porque aumenta la estampilla, lo pagan los molinos, pero también termina pagando el consumidor. O sea que va aumentar la yerba en las góndolas“, analizó.


“Todos los argentinos van a tener que pagar más por el precio de la yerba“
Al mismo tiempo, apuntó que “todos los argentinos van a tener que pagar más por el precio de la yerba. El consumidor cuando va a la góndola tal vez cree que con eso le pagan más al productor. Pero no, no le pagan más al productor. Eso va a la recaudación del INYM ¿Para qué? Si ahora no fija precio, y lo único que se hace ahora es despedir personas“.
En esa línea, Amarilla aclaró que “la estampilla tiene funciones claves. Una es financiar la fiscalización y el control de calidad, que es algo muy importante, para que ese producto llegue a góndola de la manera más adecuada”. Potestades que fueron quitadas al instituto mediante los sucesivos decretos que recortaron facultades y desregularon la actividad yerbatera.
Por otro lado, también actúa sobre “la fijación de precios, que eso es algo que se le sacó al INYM, por el DNU 70. Eso está judicializado”. Mientras que la otra función “es para la promoción. Si queda solamente la promoción, caemos en lo que siempre critica el sector productor al señalar que el INYM termina siendo una agencia de turismo”.
Debido a esto “no se termina dando el resultado real para el cual fue creado el INYM, que es la fiscalización, control de calidad, fijar precios y la promoción”.
A modo general, describió que “los productores misioneros le dan valor a la materia prima, y hoy termina pasando que está por el piso el kilo de hoja verde entregado al secadero. Eso es algo totalmente injusto”.


“El INYM comete el error de convocar solamente a cuatro asociaciones a las reuniones para hablar de estos temas. Lo primero que hace cuando asume el nuevo presidente Correa es reducir personal y aumentar estampilla. Es contradictoria esa parte“, cuestionó Amarilla.
Además, planteó que “hay que ampliar la visión, porque no puede ser que la única respuesta que tengan es subir la estampilla para solucionar el tema de promoción”.
Por el contrario, “Misiones da la cara, habla con los productores, y busca que las asociaciones se encuentren y busquen quiénes serán los representantes de este lugar. Reunirse con cuatro asociaciones no es algo representativo de toda la provincia, teniendo en cuenta que somos alrededor de 12 mil familias productoras”.




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