
La Municipalidad de Posadas avanza en estudios científicos sobre leishmaniasis y flebovirus. Se lleva adelante a través de un trabajo conjunto con la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) y la Universidad de Córdoba. Tiene como objetivo de detectar su presencia en la ciudad y fortalecer las acciones de prevención en salud pública.
El estudio apunta a identificar la circulación de flebovirus de importancia humana y veterinaria en Posadas. Para eso, durante el año se realiza un monitoreo en distintos puntos de la ciudad mediante la captura de flebótomos, los insectos transmisores de la leishmaniasis y potenciales portadores de estos virus.
“Realizamos durante gran parte del año el monitoreo en toda la ciudad de Posadas. Buscamos los flebótomos, y las muestras se envían a Córdoba para que realicen los estudios y analicen su presencia”, explicó Maydolis Agüero, responsable del área municipal. Allí se extrae el ARN del virus y se completa todo el proceso de análisis, cuyos resultados demoran aproximadamente tres meses.
El monitoreo se extiende a chacras y barrios, se focaliza especialmente en zonas donde existen casos positivos de leishmaniasis canina. Según indicó la especialista, en esos lugares hay mayor circulación del flebótomo y más posibilidades de capturar el insecto.
Agüero detalló que el flebótomo actúa principalmente al atardecer, tiene hábitos crepusculares y un vuelo corto. Se cría en ambientes húmedos, en la tierra y en materiales en descomposición. “Son más pequeños, parecidos a las moscas, y suelen encontrarse cerca de gallineros o en zonas donde duermen los perros”, precisó.
Para reducir la presencia del insecto, recomendó mantener la higiene en patios y terrenos, evitar la acumulación de residuos y materiales en descomposición, y controlar a las mascotas con pipetas o collares protectores. También aconsejó verificar el certificado sanitario al adoptar o comprar animales y evitar viajar con ellos a zonas donde la enfermedad esté presente.
Finalmente, la especialista advirtió sobre las consecuencias de la enfermedad. “Puede afectar la calidad de vida de las personas, ya que es una patología crónica que requiere tratamiento de por vida. En el caso de los flebovirus, pueden generar enfermedades febriles agudas como meningitis, con complicaciones severas”, señaló. En animales, si bien produce un deterioro importante, el tratamiento permite mejorar su calidad de vida, aunque debe mantenerse de forma permanente.





//






