
Yamila Verón es una vecina de la Chacra 27 de Posadas desde hace aproximadamente 20 años. En la zona donde se encuentra su vivienda, al menos diez familias no cuentan con acceso normal al agua potable. En su caso, y al igual que ya hizo con el servicio de energía eléctrica, busca regularizar la conexión ante Samsa. Sin embargo, el costo para pasar de una red clandestina a una formal asciende a 3 millones de pesos. “Es imposible de pagar”, expresó en diálogo con La Voz de Misiones.
“Estoy tramitando desde hace tres años. Me pedía el boleto de compraventa y toda la documentación del terreno. Presenté todo y, hace seis meses, me entregaron un papel para poder realizar la conexión, pero me quieren cobrar tres millones de pesos”, contó la joven de 27 años a este medio.
Debido a que el costo de conexión fijado por la empresa prestataria del servicio excede sus posibilidades de pago, Verón consultó por la poibilidad de acceder a un plan de financiación, aunque no obtuvo una respuesta favorable.
“Sinceramente, yo no tengo esa plata”, reconoció Yamilia al tiempo que relató que también presentó notas ante el Ente Provincial Regulador de Agua y Cloacas en busca de una solución. “Solicité un convenio de pago y me dijeron que no, que podía entregar la mitad los primeros días del mes a Samsa y que el resto debía abonarlo una vez finalizada toda la conexión, pero que no podían hacer nada. Termina siendo lo mismo”, explicó.
En verano, sin agua
Al contar con una conexión clandestina del servicio, durante el verano las familias de la zona pasan varios días sin el liquido vital, ya que el consumo aumenta por las altas temperaturas y “disminuye la presión”, describió la mujer a LVM.
“Hace 15 días tenemos que acarrear con baldes desde la casa de mi hermana que vive a unas cuatro cuadras y siempre fue así. Los días de verano son horribles”, lamentó Yamila.
Además, explicó que “antes no me afectaba porque era sola, pero ahora tengo mi bebé de 2 años y es una necesidad fundamental. Yo tengo que maternar. Cuando llego de trabajar también tengo que ponerme a lavar a mano porque no puedo prender el lavarropa porque se quema por la poca presión del agua”.
Por úlitmo, la joven sostuvo: “Necesito que me hagan un precio más accesible, o que me hagan cuotas, pero 3 millones de pesos es imposible de pagar”.




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