
La carne vacuna volvió a registrar alzas en los precios del consumidor en el inicio del 2026. Se trata de un fenómeno que se suma a una tendencia de encarecimiento que presiona sobre la inflación y reduce la capacidad de compra de los hogares, según datos del sector. Así, la carne volvió a pegar un salto del diez por ciento desde el inicio de la semana y consolida una escalada que golpea directo al mostrador. El incremento se suma al 25 por ciento que ya había registrado el pollo en enero.
Consultado por Canal Doce, Marcelo Bentancur, encargado de la Ganadera El Porvenir, contó que “el aumento de esta semana ha sido del diez por ciento. Llevamos un acumulado en los últimos tres meses de un 35 por ciento de aumento (de precio)“.
En ese marco, descartó que el sector comercial pueda tener previsibilidad. “Además, frente al anuncio del Gobierno nacional sobre que se ha aumentado en cinco veces la cuota de exportación a Estados Unidos, provoca que los frigoríficos como el nuestro tenga que salir a competir con frigoríficos exportadores, frente a una misma oferta, y eso hace que aumente el precio de la carne”, indicó.
Por otra parte, Bentancur reconoció que “la gente se ve muy afectada en su poder adquisitivo, al tratarse de la carne, que es un producto sumamente importante y de primera necesidad“.


El impacto del precio de la carne en los consumidores
La Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) indicó que el volumen de carne consumido por habitante continúa por debajo de los niveles previos. Esto refleja la pérdida de poder adquisitivo de las familias argentinas frente a una inflación que ha erosionado ingresos reales.
Al respecto, el periodista de Canal Doce, Juan Carlos Argüello, señaló que la situación impacta de manera directa en el consumo de carne. Advirtió además que “hay preocupación porque es un insumo central en la mesa de los argentinos y los precios no se detienen”.
Explicó que “esta decisión del Gobierno nacional de abrir el mercado exportador, en este acuerdo comercial con Estados Unidos, va a hacer que haya más presión por los precios internacionales que en el mercado interno”. Según su análisis, a mayor tentación de los valores externos, los frigoríficos tenderán a exportar más, lo que provocará faltantes en el país y aumentos adicionales.
Más exportación, menos carne en la mesa
Recordó que el último incremento fue del diez por ciento y que el precio promedio de la carne alcanzó los catorce mil pesos por kilo. “Eso es lo que preocupa en el bolsillo de los argentinos, no para el Gobierno nacional, que está impulsando e incentivando las exportaciones”, afirmó. También mencionó que se habla de 80 mil toneladas más que Argentina podrá exportar, lo que generará nuevas presiones sobre el mercado interno.
Apuntó que el consumo de carne atraviesa un momento complejo: “el cerdo y el pollo aumentaron casi un quince por ciento, mientras que la carne vacuna tuvo un aumento del 25 por ciento”.
Reiteró que la suba constante de precios en la carne vacuna está modificando de manera profunda la dieta de los argentinos y obligando a replantear costumbres históricas en torno a la mesa familiar. “El país está mutando en sus hábitos de consumo porque la carne vacuna resulta muy cara y para muchas familias es difícil sostener esa canasta”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que el panorama no resulta alentador, dado que los frigoríficos van a buscar “ganar más dinero vía exportación y no por el mercado interno”. De esta manera, subrayó la caída que atraviesa el sector cárnico en todo el país.




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