La premisa de San Martín de Tucumán para su visita a Tres de Febrero era bien clara: llevarse los tres puntos que hagan valer el empate con sabor a poco obtenido en el debut contra Patronato en La Ciudadela. Y no le fue fácil, más bien todo lo contrario, pero el equipo del Chueco Yllana lo consiguió y se va para el Norte lleno de ilusión.
El triunfo se puede explicar gracias a una fórmula tan vieja como efectiva, que tantas veces ayuda a destrabar partidos en una divisional tan pareja como la Primera Nacional: la pelota parada. Sí, es que apenas comenzado el encuentro, Benajmín Borasi la levantó con pierna derecha en un tiro libre y conectó con la cabeza de Nicolás Ferreyra, quien la mandó a guardar para darle la ventaja tempranera al Santo.
De ahí en más, el Tricolor lo fue a buscar y dejó espacios, que no pudo aprovechar el Ciruja para liquidar el match. Sobre el final, a puro empuje, el dueño de casa intentó algo más, pero la solidez defensiva del equipo tucumano fue un punto a destacar. Así, San Martín se quedó con una victoria valiosa en el Oeste y tiene toda la Ferreyra para el 2026.
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