Misiones
Historia destacada en el Día Internacional de la Mujer
Iris y sus casi dos décadas de cocina y organización barrial por los chicos

Iris Viera tiene 42 años y desde hace casi dos décadas sostiene comedores y espacios comunitarios en barrios populares. Asentada actualmente en el barrio Porvenir II, madre de cinco hijos a los que crió sola a base de su trabajo limpiando casas particulares, insiste a los suyos en que la educación es el camino y que involucrarse en causas que ayuden a otros reconforta el alma.
Su trabajo comenzó en 2007, en el barrio Aeroclub, cuando junto a otros vecinos empezó a organizarse para reclamar por la falta de agua y para responder a las necesidades más urgentes de las familias. “Ahí conocimos a un grupo de vecinos que habían empezado con la Coordinadora de Trabajadores Desocupados (CTD) Aníbal Verón. Nos enseñaron a organizarnos y a luchar por el tema del agua”, recordó quien, por su labor, es la protagonista con su historia en el marco del Día Internacional de la Mujer que se conmemora hoy. Poco tiempo después de eso, una tormenta destruyó muchas de las viviendas del barrio y en ese contexto comenzaron a funcionar los primeros comedores.

Más adelante se trasladó al barrio San Onofre, donde conoció a Gionas Borboy, uno de los impulsores de la iniciativa que hoy se conoce como Alimendar. “En ese tiempo era Proyecto Plato Lleno. Empezamos a cocinar con la ayuda de ellos y de compañeros de la organización. Nos daban alimentos secos y así arrancamos”, contó. Al principio la comida se preparaba tres veces por semana, hoy, en contexto de la profunda crisis económica que atraviesa el país, lo hace en su casa únicamente todos los jueves.
Con el paso de los años, Iris se mudó nuevamente, esta vez al barrio El Porvenir II, a un terreno donde levantó su casa y trasladó también el comedor. Allí continuó con la misma dinámica de trabajo y sumó la colaboración de vecinos, voluntarios y organizaciones sociales que ayudan cuando hay actividades o necesidades urgentes.
Además de la cocina comunitaria, participa de espacios de organización barrial. Junto a otros vecinos conformaron una mesa de trabajo donde se plantean problemas del barrio y se gestionan soluciones ante distintas instituciones.
“Cada vecino trae la problemática que le pasa en su sector y con los problemas de cada uno se hacen notas, se va a entregar en diferentes partes. Tenemos la gente de Techo que se encargan de hacer las notas. Tenemos compañeras también que son de promotora territoriales, ellas son las que hacen los trámites de Anses, de la Sube. Siempre tratamos de hacer operativos, pero siempre en conjunto con todos los vecinos y con las organizaciones que se suman”, contó.
Entre esas gestiones también participó de la cooperativa de agua del barrio durante algunos años.
Salón comunitario
Con el tiempo lograron construir un salón comunitario gracias a los fondos que recaudaron organizando ventas de comida y distintas actividades. “Hacíamos reuniones en la calle y juntábamos plata con empanadas o pollos. Con un fondo de Techo y la ayuda de los vecinos pudimos empezar a levantar el salón”, relató.
En ese espacio actualmente se realizan actividades para la comunidad y los sábados se suma un almuerzo vinculado a la escuelita de fútbol del barrio, donde participan unos 150 chicos.
“Antes se hacía leche dos veces por semana, pero todavía estamos cortos, no tenemos los recursos para seguir haciendo la leche. Esto fue producto de la crisis, que en realidad todos estamos pasando mal, pero por suerte siempre tenemos a la gente de Alimendar que nos ayudan, siempre están ahí a disposición y siempre nos están mandando cosas, y eso todo se usa para el recurso para los chicos. Acá se cocina y se reparte la comida”, relató Iris.
Las comidas se preparan de manera sencilla, siempre al fuego de la leña. “Tratamos de hacer lo más popular que se pueda”, expresó. Ayer, cuando El Territorio visitó a Iris y a los vecinos, estaban preparando el delicioso guiso de lentejas que los chicos iban a degustar al mediodía.
“Todos sabemos que en cada familia hay una mamá y un papá. Cada familia acá, por ejemplo, las que tienen menos niños tienen tres, pero son familias numerosas acá y son bastante humildes las familias. Nosotros tratamos de que alcance para todos siempre”, dijo.
Iris también es madre de cinco hijos, a quienes crió sola mientras trabajaba en casas de familia. “Toda mi vida trabajé así y me costó mucho. Cuando mis hijos eran chicos pagaba a alguien para que los cuide mientras yo trabajaba”, recordó. Hoy tres de ellos aún viven con ella, los dos más grandes de 26 y 22 ya siguieron sus propios caminos. “Doy gracias a Dios que no andan robando, no andan haciendo nada malo por ahí”, agradeció.
Referente para los vecinos
Tantos años de labor comunitaria, hicieron que su casa se convirtiera con el tiempo en un punto de referencia para los vecinos. Allí llegan personas que necesitan ayuda para realizar trámites, pedir asistencia o resolver situaciones urgentes.
“A veces uno dice ‘voy a dejar todo, no me importa, que se arreglen los otros’, porque te cansás, te frustrás, pero después te acostás y te levantás al otro día y seguís haciendo esto. Me pasó muchas veces que como la gente no conoce o no sabe hacer trámites o lo que sea siempre acuden a mi casa, cuando fallecía alguien también, porque tengo los contactos para conseguir los cajones con la Municipalidad”, compartió.
En algunos casos, ese rol también implicó intervenir en situaciones delicadas. Hace poco acompañó la denuncia contra un hombre acusado de abusar de su hija. “Todos sabían lo que pasaba, pero nadie se animaba. Fui yo a hacer la denuncia”, contó.
En el barrio todavía quedan problemas pendientes, como el acceso al agua o la falta de una ambulancia cercana. Aun así, la organización vecinal continúa. Entre los proyectos actuales está la creación de un ropero comunitario basado en el intercambio de ropa.
A pesar de las dificultades, aseguró que volvería a elegir el mismo camino. “A mí al menos me hace sentir útil, te hace sentir que podés hacer cosas sin mirar al otro, vos tenés que ser buena persona con toda la gente. Muchas cosas te hacen mal, pero después, cuando ves el resultado de lo que hacés, vale mucho”, concluyó Iris.
Hoy actividades artísticas y marcha mañana
En el marco del Día Internacional de la Mujer, colectivos feministas y organizaciones sociales de Posadas impulsan una serie
de actividades culturales y de reflexión que culminarán con una movilización por el centro de la ciudad.
La agenda comienza hoy a las 17 con la instalación audiovisual colectiva “Acá estamos” y un conversatorio en el Centro Cultural Vicente Cidade. Mañana, en tanto, se realizará la marcha bajo la consigna “Por la vida digna contra la crueldad organizada”. La concentración será a las 16 en el mástil ubicado en la intersección de las avenidas Uruguay y Mitre, desde donde las columnas partirán a las 16.30 hacia la plaza 9 de Julio. Habrá poesía, música, baile y más.
0%
0%
0%
0%
0%









//
