La bajante del río Uruguay en marzo de 2026 configura un escenario hidrológico crítico en varias zonas, con niveles bajos persistentes que afectan la navegación, la conectividad internacional y diversas actividades productivas.
La evolución del fenómeno dependerá principalmente de las lluvias en la cuenca alta. Mientras tanto, se recomienda mantener el monitoreo permanente y extremar precauciones en las actividades vinculadas al río
La cuenca del río Uruguay atraviesa actualmente una bajante significativa, con niveles que en distintos puntos se ubican por debajo de los valores normales para esta época del año, generando impactos directos en la navegación, la actividad económica y la conectividad fronteriza.
Situación hidrológica actual
Durante marzo de 2026 se registra una tendencia sostenida en descenso del nivel del río, con mediciones que evidencian condiciones de aguas bajas:
- En sectores de Misiones y el alto Uruguay, los niveles se encuentran muy por debajo de los parámetros habituales.
- En la zona media y baja del río, se observan valores también reducidos, aunque con algunas variaciones locales.
- Por ejemplo, registros recientes indican alturas como:
Estos valores están muy por debajo de los niveles de alerta y evacuación, lo que confirma el escenario de bajante generalizada.
Además, reportes recientes señalan que el río mantiene una tendencia descendente continua, incluso con descensos diarios en algunas estaciones .
La bajante ya genera consecuencias concretas en la región:
- Interrupción del transporte fluvial, como ocurrió con el paso Panambí–Porto Vera Cruz, donde la balsa dejó de operar por falta de calado suficiente.
- Dificultades en la navegación de embarcaciones menores y comerciales.
- Exposición de bancos de arena y costas, alterando el paisaje habitual del río.
- Posibles complicaciones para actividades como pesca, turismo y abastecimiento en zonas ribereñas.

Causas de la bajante
Entre los factores principales que explican esta situación se destacan:
- Déficit de precipitaciones en la cuenca alta del río, especialmente en el sur de Brasil.
- Irregularidad en los aportes de agua desde afluentes principales.
- Condiciones climáticas variables que generan oscilaciones extremas, con períodos de crecida seguidos por descensos abruptos.
Cabe señalar que, meses atrás, el río había presentado niveles más elevados, lo que refleja una alta variabilidad hidrológica reciente .
Perspectivas
Los organismos técnicos advierten que:
- La situación podría mantenerse en el corto plazo si no se registran lluvias importantes en la cuenca.
- Son posibles fluctuaciones rápidas del nivel del río debido a su actual estado bajo.
- Se incrementa la probabilidad de eventos extremos, tanto bajantes como crecidas, en el contexto climático actual.




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