En el segmento Activa Evolución de Cadena de Noticias, el licenciado en nutrición Braian Rolandi dialogó con el profesor de educación física Leonardo Thames sobre la importancia del entrenamiento en personas mayores y su impacto en la salud cardiovascular. Durante el espacio, abordaron cómo adaptar las rutinas según la edad, el estado físico y la presencia de enfermedades, así como la necesidad de un enfoque progresivo y supervisado. También hicieron hincapié en la relación entre actividad física, alimentación y hábitos saludables como parte de un trabajo integral.
Durante la entrevista, Thames explicó que la actividad física permite a los adultos mayores desenvolverse en la vida cotidiana y sostener su independencia.
Es importante para que los adultos se puedan desenvolver en la vida cotidiana, sentirse autónomos y prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes y la hipertensión”, señaló.

En relación a la salud cardiovascular, el entrenador indicó que el ejercicio contribuye a mejorar funciones del organismo y reducir riesgos asociados al sedentarismo. “Los beneficios son una buena circulación de sangre, un buen metabolismo y la prevención de enfermedades cardiovasculares”, afirmó.
Consultado sobre si una persona mayor con antecedentes cardíacos puede entrenar, Thames sostuvo que es posible siempre que exista control profesional y seguimiento. «Puede entrenar, pero con seguimiento, con un apto médico y controlando las cargas y el progreso”, explicó.

Además, remarcó la importancia de iniciar la actividad física de manera progresiva y personalizada, teniendo en cuenta las condiciones de cada persona.
Hay que trabajar de lo más simple a lo más complejo, evaluar si tiene alguna patología y en base a eso planificar la rutina”.
Sobre los primeros pasos para personas sedentarias, recomendó incorporar movimientos cotidianos y generar hábitos sostenidos en el tiempo. “Salir a caminar, usar escaleras o sumar pasos durante el día son formas de empezar”, expresó, y agregó que el entrenamiento de fuerza debe incluir ejercicios funcionales vinculados a las actividades diarias.
Finalmente, destacó el rol del entorno y la motivación para sostener el hábito a largo plazo, junto con la importancia de la alimentación. “Nunca es tarde para empezar. Es importante que la familia acompañe y que la persona se anime a entrenar para mejorar su calidad de vida”, concluyó.




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