En el laboratorio BioLab de la Agencia Misionera de Innovación, estudiantes de la Licenciatura en Criminalística de la Universidad Cuenca del Plata llevaron adelante una clase práctica en el marco de su formación académica. La actividad se desarrolló como parte del convenio vigente entre la Agencia Misionera de Innovación —dependiente del Ministerio de Educación de Misiones— y la universidad, consolidando un espacio de articulación entre el ámbito educativo y el científico-tecnológico.

Estudiantes de la Licenciatura en Criminalística desarrollaron una clase práctica basada en una simulación pericial orientada a la detección de huellas, en la que aplicaron conocimientos científicos para la reconstrucción de un hecho a partir de evidencia. La actividad se estructuró en torno al caso “Rencor en el Taller” y formó parte de la cátedra de Química Orgánica I.
Durante la jornada, el laboratorio actuó como el núcleo donde se valida el trabajo de campo previo. En este espacio, el estudiante deja de ser un observador para convertirse en un analista que debe: discernir con Rigor Científico, manipular instrumental crítico hasta la preparación de reactivos analíticos específicos. En ese contexto, llevaron adelante la manipulación de instrumental técnico, la preparación de reactivos específicos y el procesamiento de indicios, con el objetivo de obtener resultados verificables y sostener conclusiones con rigor científico.

El desarrollo de la práctica implicó la integración de saberes teóricos y metodológicos, donde la química se constituyó como herramienta central para la interpretación de evidencias. A partir del análisis realizado, los estudiantes avanzaron en la reconstrucción de la dinámica del hecho, transformando huellas en pruebas objetivas.
Asimismo, la actividad permitió fortalecer competencias clave en la formación profesional, particularmente en la interpretación de resultados, la toma de decisiones en contextos técnicos y la elaboración de informes periciales bajo estándares formales, aspectos fundamentales para el ejercicio de la función pericial.

La experiencia evidenció el valor del laboratorio como espacio de validación del trabajo previo y como instancia de consolidación del criterio técnico, donde el aprendizaje se orientó a la resolución de situaciones concretas mediante la aplicación de la ciencia. La Agencia Misionera de Innovación apuesta al fortalecimiento del talento local, brindando espacios y herramientas para potenciar la formación científica de estudiantes en Misiones.





//




