El objetivo de Eduardo Coudet de elevar el funcionamiento ofensivo de River no se trata de una obsesión del entrenador, sino que responde a un diagnóstico claro que se refleja en las estadísticas de juego en este 2026: a pesar de ser el equipo con mejor porcentaje de tiempo de posesión (65,5%), el de mayor cantidad de pases precisos (442,4) y que más situaciones ha generado, es el que menos aprovecha las chances que crea.
Es uno de los motivos principales por los que Coudet decidió que el plantel realizara una preparación especial en Cardales durante el receso por la fecha FIFA, previa al estreno de River en la Copa Sudamericana y al superclásico en el tramo final de la fase regular del Apertura. En esta mini pretemporada de tres días con entrenamientos de doble turno, el deté de River se enfocó en potenciar el poder de desequilibrio individual y colectivo con una batería de ejercicios con pelota y de definición, además de trabajos de fútbol en espacios reducidos apuntados a «automatizar movimientos».
El dato que más inquieta al Chacho es que el equipo falló 22 de las 31 situaciones de gol que generó, liderando la tabla de este ítem en el Apertura (Unión y Deportivo Riestra erraron 17), y que el atacante más influyente en los tres partidos de su ciclo haya sido el latarel derecho Gonzalo Montiel, más allá de que Sebastián Driussi convirtió la misma cantidad de goles (dos) que Cachete.
El entrenador de River proyecta, con optimismo, que la confianza que recuperaron los jugadores con la racha de victorias provocará un impulso aún mayor del que se vio hasta ahora en el nivel del equipo. Y hay señalen que avalan esta sensación del ex volante derecho sobre el funcionamiento ofensivo: Driussi lleva tres goles en los últimos cinco partidos, en Río Cuarto Maxi Salas rompió su sequía de 17 partidos sin gritos y el pibe Subiabre empezó a explotar su valor de joyita de la cantera de Núñez con desnivel y su festejo contra Sarmiento.
El turno de Colidio, Kendry Páez y el resto
Con la aparición del pibe Joaquín Freitas en los últimos partidos del Muñeco y la continuidad que le dio Coudet al picante delantero que debutó en la Primera de Acassuso con 16 años, es el momento de que Facundo Colidio se suba a la ola de Driussi y Salas de reencontrarse con el gol. De todos modos, el desafío del rubio de 26 años es mayor porque debe revertir su infantil expulsión con Huracán en el estreno del Chacho y las críticas de los hinchas que arrastra desde el final del ciclo MG.
La situación de Kendry Páez, en cambio, se presenta más favorable para el talentoso ecuatoriano de 18 años que llegó a River cedido por el Chelsea para elevar su nivel de competencia y minutos de rodaje antes del Mundial. Sin embargo, Kendry también precisa empezar a sacar una ventaja más determinante con su aceleración, gambeta y capacidad de definición, virtudes que por ahora apenas demostró por ráfagas con la Banda, una deuda que el ex Independiente del Valle debe empezar a saldar el domingo que viene contra Belgrano en el Monumental, ya sea como parte del 11 o ingresando desde el banco: depederá de cómo lo note el DT tras su regreso de la fecha FIFA con la selección que dirige Sebastián Becaccece.
Los sies goles del River de Coudet
Video: TNT Sports
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ESPN.
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